Durante los días de Navidad, Rovaniemi, en Laponia (Finlandia), se convierte en uno de los principales destinos turísticos del mundo, con vuelos especiales y numerosos paquetes enfocados en las familias. No en vano, esta ciudad es conocida por ser la casa de Papá Noel y se ha especializado en ofrecer la experiencia navideña definitiva con paseos en trineo tirado por renos o el parque temático Santa Park, donde los elfos ultiman los detalles en los talleres jugueteros. Su magia atrae anualmente a más de 700.000 personas —muchas de ellas en estas fechas—, pero este año cuenta con visitantes peculiares: miles de soldados de la OTAN.

Según informa The Guardian, la base aérea de Rovaniemi ha acogido a numerosos efectivos de la Alianza del Atlántico Norte que han realizado ejercicios de entrenamiento en la cercana localidad de Rovajärvi, preparándose para un posible ataque por parte de Rusia.

La presencia de soldados no ha pasado por alto para los turistas que han viajado al destino esta temporada, que se han mostrado sorprendidos de descubrir que incluso la propia casa de Santa, excavada en la roca, ejerce las veces de refugio antiaéreo para la población local.

El aumento de la operativa militar responde a los temores por parte del ejército finlandés de que, una vez termine la guerra de Ucrania, Rusia fije su vista en la frontera en el país escandinavo.