Palma (Mallorca) ha cerrado el acceso al centro de la ciudad a vehículos con matrícula extranjera —con algunas excepciones—. Desde el pasado 1 de julio pueden ser sancionados con multas de 200 euros al entrar sin autorización en la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) aprobada por el Ayuntamiento. La medida ya ha afectado a algunos turistas europeos, que además, según los medios internacionales, sí han recibido la multa en sus respectivos domicilios.
Según explicó el Ayuntamiento a diversos medios —entre ellos FVW—, el sistema de clasificación ambiental de la Dirección General de Tráfico (DGT) no está unificado en la Unión Europea y cada país emplea su propio método de verificación, lo que impide comprobar automáticamente las emisiones de los coches extranjeros. Por este motivo, los vehículos de turistas no pueden circular en la ZBE.
La normativa sí contempla excepciones para residentes empadronados dentro de la zona que dispongan de un coche con matrícula extranjera. En estos casos, deben solicitar su inclusión en el Registro Municipal de vehículos autorizados, aportando la documentación técnica del vehículo. La autorización tiene una validez máxima de seis meses y es imprescindible para acceder tanto a la ZBE como a las áreas ACIRE del centro de la ciudad.
El Consistorio recuerda que las solicitudes pueden tramitarse por vía telemática —a través de la sede electrónica municipal— o de manera presencial con cita previa en las Oficinas de Atención Ciudadana. Entrar sin autorización implica sanción, que puede incrementarse en caso de reincidencia.
La norma municipal contrasta con el criterio general de la DGT, que convierte las etiquetas ambientales extranjeras a su equivalente español. Sin embargo, el Ayuntamiento insiste en que la falta de un sistema común europeo impide aplicar esa equivalencia en Palma y ratifica que los vehículos de turistas no pueden acceder a la zona restringida bajo ninguna circunstancia.





