El barrio de Lavapiés, en Madrid, ha perdido uno de sus principales iconos con la demolición del edificio que durante quince años albergó el restaurante senegalés Baobab, dando paso a un hostal-cápsula.

Según recoge Somos Lavapiés, el proyecto, que recibió la licencia municipal el pasado mes de febrero, pretende unificar varios portales de la calle Cabestreros para levantar un establecimiento turístico con capacidad para 288 personas, distribuidas en literas con cubículos independientes, que además contará con restaurante, patio interior y una terraza con spa en la azotea.

Esta operación inmobiliaria, liderada por el grupo Urbex, ha reavivado el debate sobre la gentrificación en el barrio, ya que el inversor es el mismo que impulsó un hotel de la cadena Ibis en las inmediaciones pese a la oposición vecinal. 

Mientras colectivos sociales vigilan de cerca el impacto de este alojamiento, los rumores del sector apuntan a que la compañía Smart Rental podría ser la encargada de operar la infraestructura una vez finalizada la obra.