El departamento de innovación tecnológica de Lufthansa Group, Lufthansa Technik, y la empresa química especializada en medioambiente BASF han encontrado un sistema para mejorar la eficiencia energética de los aeroplanos en vuelo. La tecnología, basada en la naturaleza —concretamente, en la piel de los tiburones—, reducirá las emisiones de CO₂ de las aeronaves.

Se trata de AeroSHARK, una película que imita la fina piel de tiburón y que se colocará en la superficie exterior del aeroplano, mejorando su aerodinámica y reduciendo el consumo de combustible. Esta tecnología se desplegará en toda la flota de Lufthansa Cargo desde principios de 2022, pero posteriormente podrá extenderse a los aviones de pasajeros.

 

Esta tecnología se desplegará en toda la flota de Lufhtansa Cargo desde principios de 2022

Esta tecnología se desplegará en toda la flota de Lufthansa Cargo desde principios de 2022
 

Con esta tecnología, Lufthansa Technik estima una reducción de la resistencia aerodinámica de más de un 1%. En una flota de 10 aviones, eso se traduciría en un ahorro anual de aproximadamente 3.700 toneladas de queroseno y poco menos de 11.700 toneladas de CO₂ emitidas a la atmósfera.



 

Por su parte, BASF se ha centrado en la creación un sistema duradero y resistente, ya que al estar situado en el exterior de los aviones tendrá que soportar circunstancias extremas, como la exposición a los rayos ultravioleta o las fluctuaciones de temperatura y presión atmosférica.

Según ha explicado Christina Foerster, miembro de la Junta Ejecutiva de Deutsche Lufthansa AG responsable de la sostenibilidad, esta nueva tecnología ayudará a la compañía a lograr su objetivo de neutralidad climática para 2050.