Los viajes de perros entre Estados Unidos y México han vuelto a la normalidad después de que las autoridades estadounidenses modificaran una advertencia sanitaria que había generado incertidumbre entre los propietarios de mascotas. La actualización aclara que los perros domésticos pueden seguir entrando en México conforme a los procedimientos habituales mientras se ultiman nuevos requisitos.

El cambio fue anunciado por el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA APHIS), que eliminó a los perros de la lista de especies afectadas por las restricciones temporales vinculadas a la detección de la mosca barrenadora del Nuevo Mundo en territorio estadounidense. No obstante, continúan vigentes las limitaciones para otras especies, entre ellas ganado, caballos, ovejas, cabras y determinados tipos de aves.

Actualmente, México mantiene el sistema de control implantado desde 2019, que no exige certificados sanitarios para perros y gatos procedentes de Estados Unidos. A su llegada, los animales son inspeccionados por personal del SENASICA, que verifica que no presenten enfermedades infecciosas, parásitos externos ni heridas recientes que puedan favorecer la propagación de la plaga.

La vigilancia se ha intensificado tras la detección de la mosca barrenadora en varios puntos de Texas y Nuevo México. Este parásito puede afectar a mamíferos de sangre caliente, incluidas mascotas, aunque las autoridades han insistido en que no representa un riesgo para la seguridad alimentaria ni afecta a productos como carne, frutas o verduras.

Pese a la reapertura de los desplazamientos hacia México, los propietarios deberán seguir prestando atención a los requisitos para el regreso a Estados Unidos, donde continúan vigentes los controles de importación y las certificaciones sanitarias relacionadas con la mosca barrenadora. Las autoridades recomiendan además consultar siempre la información oficial antes de viajar, dado que los protocolos siguen evolucionando.