El brote de ébola declarado en República Democrática del Congo, Uganda y Sudán del Sur ha llevado a Estados Unidos (EE.UU.) y a la Unión Europea (UE) a un nuevo enfrentamiento, esta vez a cuenta de las medidas de protección. Mientras los estadounidenses han decidido blindar sus fronteras con restricciones temporales de entrada, redirección de pasajeros a ciertos aeropuertos y cribado sanitario para viajeros procedentes de África, los europeos mantienen una postura más laxa, centrada en el control en los países de origen.

A dos días del comienzo de la Copa Mundial de Fútbol, de la que EE.UU. será una de sus sedes y en la que participan países africanos, los estadounidenses extreman las precauciones para evitar que esta enfermedad pueda llegar a su país. Además, amenaza a la UE con "medidas unilaterales" si no sigue su ejemplo y restringe, a su vez, los viajes desde los países afectados, informa El País.

Hasta el momento, la Unión Europea está optando por una línea de vigilancia epidemiológica y coordinación de estados, pues a su juicio el riesgo de que el virus alcance a su población continúa siendo muy bajo. Ha establecido controles en origen y refuerza su presencia sobre el terreno. Algo que desde Washington consideran insuficiente. En una misiva enviada a las capitales europeas y a Bruselas, EE.UU. recuerda que mantiene desde el 18 de mayo una orden de restricción de viaje a su territorio para “cualquiera que haya visitado República del Congo, Sudán del Sur o Uganda en los últimos 21 días” y también ha suspendido los visados para todo el que haya visitado esos países. Los estadounidenses exigen que Europa implemente medidas similares y, además, establezca normas de cuarentena y aislamiento.

La UE rechaza las presiones y recuerda que tiene su propia autonomía a la hora de adoptar decisiones en este ámbito, guiada por las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS). "Por el momento, la OMS desaconseja las restricciones de viaje y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) va en la misma dirección”, ha replicado el ministro chipriota de Sanidad, Neophytos Charalambides, tras una reunión con sus homólogos.

Según la última actualización oficial de los CDC (Centros para el Control y la Prevención de las Enfermedades) de EEUU, correspondiente a este lunes 8 de junio, la República Democrática del Congo acumula 515 casos y 91 fallecidos, mientras que en Uganda son 19 los casos confirmados y dos muertes.