Cuando llega el verano es más habitual que las conocidas como plagas urbanas afloren y es que muchos insectos se sienten especialmente cómodos con las altas temperaturas y con la humedad.

Este verano de 2018 está siendo especialmente llamativo, ya que además de las especies habituales ha habido brotes de invasores que suponen un peligro más patente para la salud humana.

Una nueva especie invasora

Uno de los casos más llamativos es el del mosquito Aedes japonicus, un insecto invasor capaz de transmitir enfermedades como el virus del Nilo Occidental, aunque también es capaz de transmitir el dengue y la Chikungunya.

Esta especie fue detectada por primera vez en España el pasado mes de junio por un usuario de la plataforma de ciencia ciudadana Mosquito Alert, coordinada por el CREAF, el CEAB-CSIC i ICREA impulsada por la Obra Social “la Caixa” y cofinanciada por Dipsalut (Organismo de Salud Pública de la Diputación de Girona) y el Departament de Salut de la Generalitat de Catalunya.

Se desata el verano de las plagas

El insecto fue hallado concretamente en Siero (Asturias), donde se desplazó un equipo de entomólogos que confirmó la presencia de la especie invasora: “Después de revisar la zona hemos podido encontrar todas las fases biológicas del vector en varios puntos alejados entre sí, lo que sugiere que el mosquito está ya establecido en un área que puede ser mucho más amplia, aunque se necesitarán más estudios para confirmarlo”, explicó el responsable del grupo, Roger Eritja.

El Aedes japonicus, originario de Corea, Japón, Taiwán, Sudeste de China y Rusia, no sólo ha irrumpido en España, sino que también se ha instalado en el sur de Europa, tal y como confirma un primer informe de Evaluación Rápida de Riesgo emitido por el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias este mes de julio.

Avispa asiática, peligro de muerte

No se trata de la única especie peligrosa que ha arribado al territorio español. Aunque la avispa asiática ya lleva años poniendo las cosas difíciles a los apicultores, el fallecimiento de tres personas en Galicia por culpa de su picadura ha sido el principal motivo que le ha llevado a la palestra mediática.

El gran tamaño de la Vespa velutina (entre 2,5 y 3,5 cm) hace que su picadura tenga el doble de efecto que las de las avispas comunes, convirtiéndola en un gran peligro para turistas y locales que padezcan alergia al veneno de estos insectos.

Vespa Velutina

Avispa Asiática. Foto: Francis ITHURBURU CC BY- SA 3.0

Sin embargo, sus principales víctimas son las abejas y es que esta especie se caracteriza por alimentarse con ellas. Son capaces de destruir una valiosa colmena en cuestión de minutos y por ahora no tienen ningún depredador natural, más allá del ser humano. Erradicarlos es todo un reto ya que sus avisperos son más pequeños que los comunes y se localizan en lugares más inaccesibles.

Por el momento, el hábitat de esta avispa procedente del norte de la India y de China se concentra en el norte de España, pero los expertos están advirtiendo que las costas del Mediterráneo, uno de los puntos turísticos por excelencia del país, se convertirán pronto en su hogar. De hecho, este animal ya ha creado colonias en el norte de Cataluña.

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Mosquito tigre, un viejo conocido

El otro gran enemigo del Mediterráneo es el mosquito tigre, cuya zona de aparición recorre el litoral de norte a sur, desde Barcelona, donde fue encontrado por primera vez en España, hasta Málaga. Este insecto especialmente agresivo, suele ser protagonista de los veranos, dejando picaduras muy molestas a locales y turistas. Además, es transmisor de enfermedades como el chikungunya y el zika.

Son especialmente molestos debido a su rápida reproducción que hace que las fumigaciones no acaben con las poblaciones.

El misterio de las moscas moderdoras

En contraste, la especie más desconocida ha aparecido en la costa este de la isla de Gran Canaria, concretamente en el municipio de Telde.

Vecinos y empresarios de las poblaciones costeras de Melenara y Salinetas denuncian que “una plaga de moscas está suponiendo graves perjuicios a los habitantes y comerciantes”. Estos insectos son particularmente molestos porque según atestiguan sus víctimas muerden: “Generan una picadura dolorosa aunque a diferencia de otros insectos hematófagos, no produce irritación ni genera reacciones alérgicas”.

Según sus pesquisas se trata de la especie Stomoxys calcitrans, o mosca de los establos, que puede transmitir la brucelosis en seres humanos. También afecta al ganado y justamente a una vaquería que acumula montañas de excrementos en la zona achacan los vecinos su origen.

A través de una petición publicada en el portal Change.org Dirección General de Salud Pública de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias y al Ayuntamiento de Telde que tomen las medidas oportunas para solucionar un problema que no sólo afecta a su día a día sino a su economía.