Escucha el artículo ahora…
Ryanair se quiso ahorrar 892 euros en concepto de indemnización a un pasajero por el retraso de un vuelo y acabó con una de sus aeronaves incautada por el juez.
Una mujer y otras dos personas tenían previsto volar desde Austria a Mallorca con Ryanair en julio de 2024. Sin embargo, debido a un importante retraso del vuelo —nada menos que 13 horas—, el grupo reservó otro vuelo, que resultó 105,02 euros más caro por persona que el vuelo original.
Ryanair reembolsó posteriormente el precio original del billete, 242,11 euros por persona, pero no abonó la diferencia de precio de 105,02 euros ni la compensación solicitada de 250 euros. Esto resultó en una reclamación total de 355,02 euros por persona. Lejos de amilanarse, uno de los afectados recurrió a un bufete de abogados y emprendió acciones contra la compañía, recibiendo una resolución favorable en los tribunales.
Así, el pasado lunes 9 de marzo, un abogado del bufete Florianer Anwälte y un agente judicial abordaron un Boeing 737 de Ryanair que había aterrizado en el aeropuerto de Linz y colocaron una pegatina de embargo en la aeronave. Además, el bufete publicó una fotografía del incidente. Para entonces, la deuda ascendía a 892 euros por las comisiones e intereses.
Ryanair negó que el avión hubiera sido embargado: "Ninguna de nuestras aeronaves ha sido incautada. Todos los informes que afirman lo contrario son incorrectos", arguyó la aerolínea, que no proporcionó más detalles. Pero mientras tanto se movió con rapidez para evitar una erosión reputacional, y el 12 de marzo ya estaba consignada la cantidad adeudada.




