Los organizadores de la manifestación contra la masificación turística prevista para el próximo 26 de julio en Palma (Mallorca) han difundido un documento en el que llaman a emprender acciones directas contra viviendas de alquiler turístico, inmobiliarias y otros negocios que consideran responsables de la turistificación y la gentrificación de Mallorca. El colectivo Menys Turisme Més Vida defiende que estas actuaciones sean de carácter "no violento".

El denominado "Manual d'acció contra la turistificació", publicado en las redes sociales de la plataforma, propone una serie de pasos para organizar este tipo de acciones. Entre otras recomendaciones, aconseja ocultar la identidad de los participantes, comprobar la presencia de cámaras o agentes policiales y utilizar ropa que dificulte su identificación antes de llevar a cabo las actuaciones.
 

 

El documento plantea medidas como pintar fachadas de establecimientos relacionados con la actividad turística, bloquear las cerraduras de viviendas destinadas al alquiler vacacional o colocar carteles de la convocatoria del 26 de julio. Asimismo, anima a grabar las intervenciones y difundir posteriormente las imágenes en las redes sociales del colectivo. En su parte final, la plataforma sostiene que "justificamos y defendemos la acción directa no violenta contra un sistema que nos ahoga".

La movilización partirá a las 19.00 horas de la plaza de España bajo el lema "Mallorca al límit!" y volverá a centrar el debate sobre el impacto del turismo en la isla. La misma plataforma ya organizó hace dos años una protesta multitudinaria que, según la Delegación del Gobierno, reunió a más de 20.000 personas, mientras que los convocantes elevaron la cifra hasta las 50.000.

La convocatoria se enmarca en un nuevo verano de movilizaciones contra la presión turística en distintos destinos españoles, en un contexto marcado por el debate sobre el acceso a la vivienda, la saturación de determinados espacios y las consecuencias del crecimiento del alquiler vacacional.