En numerosas ocasiones la naturaleza sorprende creando formaciones rocosas cuya estructura rivaliza con las obras arquitectónicas más bellas creadas por el ser humano. Casi siempre, estos monumentos naturales son muy apreciados tanto por los locales, que los abrazan como símbolos autóctonos, como por los turistas que acuden en masa a visitarlos.

De hecho, no se comprende la visita a algunos países sin la peregrinación de rigor a sus tesoros pétreos. Las Montañas Azules, en Australia; La Gruta de Fingal, en Escocia;  la Calzada del Gigante, en Irlanda del Norte; o la Playa de las Catedrales, en Lugo (España) son sólo algunos de los puntos must-visited globales. Y ahora en pleno 2016 también son los protagonistas ineludibles de los selfies de los viajeros.

 

 

El hombre es culpable en la mayoría de los casos de la desaparición de algunos de los parajes naturales más bonitos, sin embargo, implacable, caótica y caprichosa, la naturaleza es capaz también de destruirlas en un solo instante haciendo alarde de todo su poder.  ¿Cómo se puede afrontar la pérdida de un icono turístico en un instante? A continuación se analizan algunos de los casos más recientes que han tenido lugar en diversos lugares del mundo.

 

Malta: la Ventana Azul

La Ventana Azul antes del incidente


El último caso de un icono natural que ha sido destruido por la propia erosión es el de la emblemática Ventana Azul de Malta. El que fuera escenario de la grabación de la boda de Khaleesi y Khal Drogo en la archiconocida serie ‘Juego de Tronos’, sucumbió el pasado miércoles ante la fuerza del temporal que azotó a la costa maltesa.

Si bien, algunos expertos habían adelantado que la erosión había hecho merma en este icono turístico e incluso se habían tomado medidas como la prohibición de caminar sobre él para preservarlo, ha sido una noticia inesperada que ha consternado a todo el país mediterráneo, incluyendo a su Primer Ministro, Joseph Muscat, que ha calificado el hecho como "desgarrador".

 

 

España: El 'Dedo de Dios'

Dedo de Dios antes después


La historia de la Ventana Azul sonará muy familiar a los habitantes de Gran Canaria, en España, ya que el 28 de noviembre de 2005 perdieron uno de los principales atractivos del norte de la isla en manos de la tormenta tropical Delta: el ‘Dedo de Dios’.

Se trataba de una formación rocosa que coronaba la parte superior del Roque Partido, ubicado en el municipio de Agaete. Una pérdida difícil de superar para esta región del noroeste puesto que ‘el Dedo’ era su principal símbolo de promoción. Aún ahora, desde la entidad municipal siguen buscando la forma de sustituirlo.

Nueva Zelanda: ‘Roca del Elefante’

Roca elefante

​Nueva Zelanda destaca por sus paisajes naturales que se dieron a conocer en todo el mundo gracias a las trilogías cinematográficas de ‘El señor de los Anillos’ y ‘El Hobbit’, pero la actividad sísmica hace que su orografía esté en constante cambio dando lugar a la desaparición de algunas figuras emblemáticas.

Este es el caso de la ‘Roca del Elefante’ en Tongaporutu, una región muy visitada situada en el norte de la isla de Taranaki, que tras una serie de terremotos de entre 7,8 y 5,5 grados, perdió su característica trompa. No obstante, en la zona aún les queda el consuelo de acoger también a las ‘Tres hermanas’, otra maravilla natural que hace las delicias de turistas y fotógrafos.

Australia: ‘Los Doce Apóstoles’

Los doce Apóstoles

Sin trasladarse muy lejos, en el Parque Nacional de Port Campbell cerca del Melbourne, se encuentran las  conocidas como ‘los doce Apóstoles’. Estas nueve agujas de piedra caliza que emergen del Océano Antártico están sometidas a una gran erosión por las olas y el viento, por lo que con el paso de los años algunas se han desmoronado.

En 1990 el conocido como London Arch (un puente de doble arco) perdió más de la mitad de su estructura poniendo en peligro a dos turistas. Posteriormente, en 2005 se derrumbó un Apóstol de 50 metros de altura, permaneciendo actualmente sólo 8 monolitos en pie.

Lo más curioso sobre este conjunto monumental no artificial es que su nombre original era Sow and Piglets (La cerda y los lechones) y fue cambiado en la década de los 50 por un nombre bíblico para atraer a más público.

Perú: La 'Catedral' de Paracas

Catedral de Paracas

El que fuera gran tesoro de la Reserva de Paracas, declarada Patrimonio de la Humanidad, colapsó después de que un seísmo de 8 grados hiciese temblar la costa pacífica de Perú el 15 de agosto de 2007. Esta caverna era considerada uno de los referentes turísticos de Perú y parada obligada en la ruta hacia las famosas Líneas de Nazca.

En este percance se vio especialmente afectada la fauna que utilizaba esta gruta marina como lugar de reposo y se vieron dañadas otras formaciones que rocosas que componían el parque. No obstante, el recinto aún conserva una necrópolis de 5.000 años de antigüedad.

Estados Unidos: ‘Pioneer Cabin Tree’

‘Pioneer Cabin Tree’

Bastante cercana es también la pérdida de un importante reclamo turístico californiano, el árbol conocido como La Cabaña del Pionero situado en el Parque Estatal de Calaveras, al norte del Parque Nacional de Yosemite, fue derribado por una tormenta el 8 de enero de 2017.

Con una antigüedad de 2.000 años y un diámetro de más de 10 metros en su base, era atravesado por un túnel por el que se podía pasar andando e incluso conduciendo. El incidente es consecuencia de un fenómeno conocido como el Pineapple Express, un río atmosférico de aire húmedo que proviene de Hawái.

El arte efímero

Al fin y al cabo todos los monumentos mencionados son préstamos provisionales de la naturaleza que están condenados a desaparecer con el paso del tiempo. Por ello, es una buena opción disfrutar de este arte efímero antes de que desaparezca.