Dos fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 han sacudido el norte de Venezuela, dejando al menos 164 fallecidos y un millar heridos, según el balance provisional ofrecido por las autoridades. Los movimientos sísmicos se registraron durante la tarde del miércoles, hora local (medianoche en la España peninsular), y afectaron especialmente al estado costero de La Guaira, próximo a Caracas. En ambos lugares se han producido los mayores daños y varios edificios han quedado colapsados, incluidos algunos hoteles.

El terremoto también ha provocado graves daños en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía, el principal del país y que da servicio a Caracas, que permanece cerrado temporalmente. La situación ha afectado a las conexiones aéreas internacionales, incluidos los vuelos de las aerolíneas españolas con destino a Madrid, que ha sido cancelada debido a las restricciones derivadas de los daños en la infraestructura. La presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, ha anunciado que también han sido suspendidos los servicios de metro y ferrocarril.
 


La presidenta Rodríguez ha declarado La Guaira como “zona de desastre”, ya que ha sido el estado más damnificado al haber tenido el primer seísmo su epicentro cerca de la ciudad de San Felipe (estado de Yaracuy) y el segundo cerca de Yumare, un poco más al norte. También se han visto afectados los estados de Aragua, Carabobo, Miranda o Falcón —donde se encuentra el Parque Nacional de Morrocoy—, todos ellos en los alrededores de Caracas.

Asimismo, la mandataria también ha advertido de que las cifras podrían aumentar, ya que todavía no se han completado los registros en las áreas más afectadas. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) ha señalado que existe un 42% de probabilidad de que el número final de víctimas mortales pueda situarse entre 10.000 y 100.000.