Nadie se libra de retrasos o cancelaciones cuando se viaja en avión, ni siquiera contando con ayuda divina. Un problema técnico en la aeronave de Iberia que debía llevar al papa León XIV de vuelta desde el aeropuerto de Tenerife Norte al Vaticano ha dejado al sumo pontífice varado a pie de pista.

Tras detectarse una incidencia técnica en el motor de la aeronave, el líder de la Iglesia católica tuvo que abandonar el Airbus A320, cuya salida estaba prevista en torno a las 15 horas (local). Lo hizo acompañado del rey Felipe VI, quien se dirigió junto a él de vuelta a la sala terminal.


Una vez Iberia ha hecho saber que la avería "no tiene una solución inmediata", el monarca ha ofrecido su Falcon oficial, propuesta que ha sido aceptada. El personal de la Santa Sede y los periodistas regresarán en las próximas horas con otro avión puesto a disposición por Iberia.


La aeronave, cuyo nombre es Picos de Europa, es la misma que había trasladado al papa desde Gran Canaria a Tenerife esta misma mañana sin ningún tipo de incidencia. 

El Rey, por su parte, permanecerá en Tenerife hasta que llegue otro avión del Ministerio de Defensa que le traslade definitivamente a Madrid.