La puesta en marcha del Sistema Europeo de Información y Autorización de Viajes (ETIAS), el permiso obligatorio para viajeros extracomunitarios exentos de visado que incluirá una tasa de 20 euros, podría retrasarse hasta 2027. El posible aplazamiento llega después de las dificultades registradas en la implantación del nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES), que ha provocado importantes retrasos en los controles fronterizos del espacio Schengen.

Según publica el Financial Times, la Agencia de la Unión Europea para la Gestión Operativa de Sistemas Informáticos de Gran Magnitud (eu-LISA) considera que ya no es viable activar el ETIAS este año debido a los problemas técnicos pendientes y a la prioridad de estabilizar el funcionamiento del EES. Aunque la web oficial del ETIAS mantiene como objetivo el último trimestre de 2026, el diario británico señala que es "poco probable" que entre en funcionamiento antes de 2027.

El ETIAS, similar al sistema ESTA de Estados Unidos, exigirá a los viajeros de unos 60 países exentos de visado —entre ellos Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Australia— solicitar una autorización previa en línea, responder a preguntas de seguridad y abonar una tasa de 20 euros. La autorización estará vinculada al pasaporte y tendrá una validez de tres años, mientras que los menores de 18 años y los mayores de 70 estarán exentos del pago, aunque también deberán tramitarla.

El retraso se produce mientras el sector aéreo sigue alertando del impacto del EES, operativo desde abril de 2026 para registrar digitalmente las entradas y salidas de viajeros de fuera de la UE mediante datos biométricos. Organizaciones como ACI EUROPE, Airlines for Europe (A4E) e IATA han advertido de las incidencias generadas en numerosos aeropuertos, aunque la Comisión Europea ha descartado suspender el sistema pese a reconocer la existencia de puntos con problemas.

Cuando el ETIAS entre finalmente en vigor, la Unión Europea prevé un periodo transitorio de al menos seis meses durante el que los viajeros podrán solicitar la autorización sin que su ausencia suponga automáticamente la denegación de entrada, siempre que cumplan el resto de requisitos de acceso al espacio Schengen.