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La Costa del Sol afronta una Semana Santa atípica con una fuerte caída de reservas que ha obligado al sector hotelero a lanzar una oleada de ofertas bastante agresivas para estimular la demanda. A pocos días del inicio de las vacaciones, los establecimientos registran niveles de ocupación muy por debajo de lo habitual, incluso en fechas clave en las que tradicionalmente se colgaba el cartel de completo.
El retraso en el reestablecimiento de la alta velocidad ferroviaria hasta mayo, unido al encarecimiento de los combustibles, ha impactado directamente en el turismo nacional, principal motor de estas fechas. Esta situación ha provocado un ajuste generalizado de precios, con rebajas que oscilan entre el 10% y el 20%, aunque en algunos casos alcanzan hasta el 40% en hoteles de alta gama.
Según informa Diario Sur, la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) cifra en un 26% la caída de reservas en la provincia, porcentaje que se eleva hasta el 30% en la capital malagueña. Este descenso ha llevado a los hoteleros a reaccionar con rapidez, aplicando descuentos para intentar reactivar la demanda en un contexto marcado por la incertidumbre en la movilidad.
El sector alerta además de las consecuencias a medio plazo, como el impacto en el empleo o la pérdida de competitividad del destino, subrayando la importancia de infraestructuras clave como el AVE en la toma de decisiones del viajero. Mientras tanto, el turismo rural emerge como alternativa, con previsiones de ocupación superiores al 80%, impulsado por un perfil de visitante menos dependiente del transporte ferroviario.
En este escenario, los profesionales insisten en la necesidad de recuperar cuanto antes la conectividad y contener los costes de transporte para evitar que esta desaceleración se prolongue más allá de la Semana Santa y afecte al conjunto de la temporada turística.



