A varios meses del simbólico primer picazo, la construcción de la nueva terminal del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA) —que presta servicio a la capital de República Dominicana, Santo Domingo— sigue sin mostrar avances visibles, pese a que su inauguración está prevista para 2028. La falta de edificación en el área destinada al proyecto ha generado inquietud entre usuarios y autoridades, en un aeropuerto que continúa operando con una infraestructura saturada y envejecida.

El proyecto fue presentado en agosto de 2025 por el presidente Luis Abinader junto a Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (Aerodom) y contempla una inversión de 250 millones de dólares para levantar una nueva terminal con capacidad para 13 aviones y cerca de 900 aparcamientos. Sin embargo, los trabajos observables hasta ahora se han limitado a actuaciones preliminares y a la reorganización de zonas de estacionamiento, mientras la obra central no ha arrancado.

Según informa Diario Libre, la modernización del AILA forma parte de la renegociación del contrato de concesión entre el Estado dominicano y Aerodom, vigente hasta 2060 y que incluye inversiones comprometidas por más de 2.100 millones de dólares. La demora contrasta con la presión creciente sobre el aeropuerto, que en 2025 gestionó más de 5 millones de pasajeros y ha registrado incidentes recientes, como apagones, fallos de climatización y retrasos operativos.

Desde el Gobierno, el propio Abinader ha advertido de que acudirá a los tribunales si la concesionaria no cumple los plazos acordados, mientras que el ministro de Turismo, David Collado, pidió públicamente acelerar las actuaciones. Por su parte, Aerodom defiende que el proyecto avanza conforme al cronograma y que las fases actuales —aunque poco visibles— son necesarias para garantizar una ejecución adecuada.

Con el tráfico aéreo dominicano en máximos históricos y el AILA como principal puerta de entrada a Santo Domingo, la ausencia de avances tangibles en la nueva terminal alimenta las dudas sobre el calendario real de la obra y sobre la capacidad de la infraestructura para responder a la demanda futura.