La histórica estación de esquí de Saint Hilaire du Touvet, situada en Isère, en los Alpes franceses, ha iniciado una nueva etapa tras el devastador alud que en 2021 destruyó gran parte de sus infraestructuras. Ante la inviabilidad económica de una gestión municipal y el cierre de su emblemático funicular —cuyos beneficios financiaban las pistas—, la comunidad local decidió tomar las riendas.
Según recoge Nevasport, 170 residentes de la zona conformaron la asociación AG’HIL y dedicaron más de 150 jornadas de trabajo para rehabilitar sus diez kilómetros de pistas, reparar maquinaria y poner a punto los remontes. En dichas labores recibieron el apoyo de otros dos centenares de voluntarios.
La implicación fue tal que los propios habitantes recibieron formación especializada para operar los telesquís y cumplir con las normativas de seguridad. Este esfuerzo colectivo culminó con éxito el pasado 15 de diciembre de 2024, cuando la estación volvió a recibir esquiadores con una jornada simbólica donde se vendieron forfaits a un euro. La estación vivirá una nueva temporada este invierno, abriendo solo los fines de semana cuando las condiciones de la nieve lo permiten.
A largo plazo, el objetivo es evolucionar hacia un centro turístico abierto durante las “cuatro estaciones” que ofrezca actividades todo el año y no dependa exclusivamente del invierno. Este plan de futuro se verá plenamente reforzado en 2027, fecha en la que se prevé la reapertura del funicular.




