La Audiencia Nacional ha ordenado la demolición de once casetas varadero y de la terraza del hostal Cas Mallorquí, en Portinatx (Ibiza), al rechazar el recurso del Ayuntamiento de Sant Joan contra la decisión del Ministerio para la Transición Ecológica. El tribunal considera que las instalaciones ocupan dominio público marítimo-terrestre y priorizan un uso privativo frente al uso común del litoral, lo que justifica la denegación de la concesión y la recuperación del espacio.

La sentencia respalda la actuación del Ministerio y subraya que las construcciones interrumpen la servidumbre legal de tránsito junto a una cala, además de estar íntegramente situadas en dominio público. Según el fallo, solo una declaración como bien de interés cultural o conjunto histórico permitiría una excepción a la Ley de Costas, una protección de la que las casetas no disponen en la actualidad, según recoge Diario de Ibiza.

El origen del conflicto se remonta a 1969, cuando se concedió una autorización administrativa para construir varias casetas y una terraza por un periodo limitado que fue declarado caducado pocos años después. Décadas más tarde, el Ayuntamiento intentó regularizar el conjunto mediante nuevas solicitudes de concesión, que acabaron siendo rechazadas al considerarse incompatibles con la normativa vigente.

En 2021, el Ministerio para la Transición Ecológica denegó definitivamente la concesión y ordenó el derribo, decisión que ahora avala la Audiencia Nacional tras descartar la falta de motivación alegada por el Consistorio y el valor etnológico de las casetas.

Pese al revés judicial, el Ayuntamiento de Sant Joan ha anunciado que recurrirá al Tribunal Supremo. Desde el Consistorio sostienen que las casetas cuentan con protección patrimonial tras su inclusión en el catálogo municipal y defienden que no procede su demolición, reiterando su intención de agotar todas las vías legales para evitarla.