Formentera vuelve a afrontar por segundo año consecutivo un conflicto en sus playas: el incumplimiento de la obligación de desmontar los chiringuitos durante el invierno. Este jueves arranca el plazo oficial de un mes, entre el 15 de enero y el 15 de febrero, pero solo uno de los ocho establecimientos ha iniciado el desmantelamiento. Se trata de un aspecto fijado en el título concesional del dominio público marítimo-terrestre.
Según la normativa, las instalaciones deben retirarse en ese periodo. Sin embargo, el Consell de Formentera introdujo en su concurso de adjudicación la exigencia de prestar servicio todo el año, una condición que choca frontalmente con la normativa estatal y que los concesionarios utilizan como argumento para mantener los quioscos montados, tal y como recoge Diario de Ibiza.
Esta situación se repite por segundo año consecutivo y ya ha tenido consecuencias administrativas. Siete concesionarios fueron sancionados con una multa de 1.500 euros por el Consell Insular y afrontan un expediente del Govern balear que podría derivar en la caducidad de las concesiones por reiterados incumplimientos de condiciones esenciales.
A fecha del 13 de enero, siete quioscos seguían completamente instalados, aunque sin actividad aparente, y ninguno de sus responsables quiso explicar su decisión al medio mencionado anteriormente. La única excepción es el quiosco Bartolo, en es Copinar, cuyos gestores han optado por cumplir la normativa y proceder al desmontaje de la instalación.




