El eclipse solar total del próximo 12 de agosto ha provocado una avalancha de reservas turísticas en Mallorca, especialmente en municipios del oeste y suroeste como Sóller y Andratx, desde donde se obtendrán las mejores vistas del fenómeno. Hoteles de la zona ya superan previsiones de ocupación del 80% a siete meses del evento, mientras crece con fuerza el interés por observar el eclipse desde el mar —este acontecimiento no se repetirá hasta el año 2180—.
En este sentido, la alta demanda también se traslada al sector náutico. Según la patronal del chárter en Baleares, alrededor del 50% de la flota de embarcaciones ya está reservada, impulsada sobre todo por turistas de países como Alemania, Suiza y Holanda, habituales de la temporada baja. De acuerdo con Última Hora, el sector mantiene los precios pese al pico de solicitudes, aunque reconoce inquietud por la coincidencia del eclipse con la temporada alta.
La principal preocupación es logística y de seguridad: la posibilidad de que numerosas embarcaciones salgan al mismo tiempo y se concentren en las mismas zonas del litoral. Desde la patronal advierten del riesgo que suponen las aglomeraciones en el mar y recomiendan evitar fondeos masivos, mantenerse geolocalizados y optar por observar el eclipse desde mar abierto si las condiciones lo permiten.
A este escenario se suma el reciente cambio normativo que elimina la posibilidad de manejar embarcaciones sin licencia, una medida adoptada para reforzar la seguridad marítima. El eclipse comenzará al atardecer y alcanzará su fase total alrededor de las 20.31 horas, lo que obliga a extremar la planificación, ya que no todas las titulaciones permiten navegar de noche y el regreso debe realizarse antes de la puesta de sol.
Con una flota de unas 300 embarcaciones, de las que la mitad ya están comprometidas, el sector afronta un evento excepcional que combina atractivo astronómico, presión turística y un desafío operativo para garantizar una experiencia segura tanto en tierra como en el mar.


