Acabo de llegar de Alemania al Reina Sofía (Aeropuerto de Tenerife Sur), he pasado por al lado del control de pasaportes y más de la mitad de las máquinas de identificación están fuera de servicio.

Todos tenemos claro que la isla no puede crecer más en el número de turistas y la mejora de la calidad de vida y el empleo para las 10.000 personas que llegan cada año debe venir de atraer a un turista que genere más riqueza, más empleo y mejor remunerado, pero las infraestructuras están penalizando a las 400.000 personas que trabajan para el turismo, que perciben que su esfuerzo, cariño y dedicación diarios hacia el cliente se ven penalizados por disfunciones arreglables rápidamente con un poco de voluntad.

¿Por qué más de la mitad de las máquinas no funcionan y por qué hay uno o dos puestos de control, cuando en condiciones normales deberían haber 4 o 5? Esto son cacahuetes.

Si en Madrid funcionan todas las máquinas e incluso hay auxiliares de apoyo y un montón de puestos de control, ¿por qué aquí no?

Es como si, al llegar los turistas al hotel, la mitad de las habitaciones no tuvieran ni agua ni luz o se preparara el desayuno para parte de estos y los otros, habiéndolo pagado, se quedaran sin desayunar.

Aena gana, estimo, cerca de 200 millones de euros al año en el Reina Sofía, y los Cuerpos de Seguridad los pagamos con nuestros impuestos; tenemos pagado el desayuno.

Canarias tiene 15 diputados y 11 senadores, y solo Cristina Valido está reclamando a diario a los ministros del Interior y al de Turismo la solución del problema.

¿Cuánto tiempo se tardaría en solucionarlo, si el problema afectara a Cataluña, o votaran en contra de todas las propuestas en el Senado y en el Congreso nuestros representantes?

 

*José Fernando Cabrera García es propietario del Royal Garden Villas & Spa Tenerife *****, en Adeje (Tenerife). Anteriormente fue presidente de la Asociación Hotelera y Extrahotelera de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Ashotel) y cónsul de Austria en Santa Cruz de Tenerife