Opinión
Asientos de emergencia: cuando lo comercial prevalece sobre la seguridad
Los asientos de las salidas de emergencia sobre los planos han pasado a ser un reclamo económico a añadir al largo listado de "pague más por"
Los asientos de las salidas de emergencia sobre los planos han pasado a ser un reclamo económico a añadir al largo listado de "pague más por" algo que ya existía. No dejan de ser unas salidas de emergencia que, en caso de amerizaje, serían las principales y con más cadencia de evacuación del avión.
Todos sabemos que en España somos muy laxos en cuanto a la normativa de no aceptar pasajeros intoxicados con sea la que sea la sustancia intoxicante; una vez embarcado, si no es menor de 12 años ni un PMR, adelante, siéntese usted.
Ese pasajero intoxicado puede sentarse en la salida sobre los planos; es más, aunque embarque en perfectas condiciones, no hay normativa alguna que impida a los tripulantes de cabina servir alcohol a esa persona que podría ser el responsable de abrir una salida de emergencia en una evacuación.
¿Por qué? ¿Cómo no hay una normativa clara tanto para la tripulación como para el pax que compra ese asiento con sobrecoste sobre algo tan serio? No solo es deficiente el briefing que se le da a ese pax, sino que nos basamos únicamente en su respuesta a la pregunta: "¿Está usted dispuesto a intervenir en caso de evacuación?" Para confiar en que así sea. Tras unas cuantas copas, puede que la intención sea otra o que no haya no solo intención, sino capacidad real de actuar.
Pero oiga, 20€ más por ese asiento son 20€ más para el balance anual de la compañía.
*Iván Torregrosa Pihlman es profesional de la aviación
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