Tras permanecer en tierra cerca de dos años —mientras se subsanaban los errores que dieron lugar a los accidentes mortales de Indonesia y Etiopía— parecía que el futuro de la familia de aviones MAX de Boeing era muy oscuro. La pandemia del Covid-19 llegó para dificultar la situación aun más. Sin embargo, poco a poco, el fabricante estadounidense ha remontado la situación y actualmente está en racha.

Los 737 MAX ya tienen permiso para surcar los cielos de EE. UU. (18 de noviembre de 2020), Brasil (25 de noviembre de 2020) y Europa (27 de enero de 2021). Estos avances han motivado que muchas compañías se aventuren a hacer grandes pedidos.

El último ha llegado de la mano de la aerolínea estadounidense Southwest, que ha llegado a un acuerdo con el fabricante para hacerse con 100 737 MAX, con opción a adquirir otros 155. Con esta nueva adición, Southwest tiene un pedido de 200 B737-7s y 180 B737-8s, de los que ya ha recibido 30. A todo ello se suman 270 opciones de compra. En total, supondría adquirir 600 aviones de esta familia.



Demanda en aumento

Lo cierto es que estos aparatos han ido ganándose la confianza de las líneas aéreas y cada vez hay más pedidos y de mayor tamaño.

  • 19 de agosto de 2020: Aerolínea polaca Enter Air acuerda la compra de 2 Boeing 737-8, con opción a otros dos.
  • 3 de diciembre de 2020: Ryanair confirma la compra de 75 Boeing 737-8, hasta alcanzar un total de 210 pedidos.
  • 22 de diciembre de 2020: Alaska Airlines ordena la compra de 23 Boeing 737-9. Acumula 120 órdenes y opciones para adquirir.
  • 12 de marzo de 2021: el fondo de inversión 777 Partners acuerda la compra de 24 Boeing 737-8s con derecho a compra de otros 60 adicionales.