En el marco de su misión institucional en Brasil, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha protagonizado una presentación en Río de Janeiro ante más de medio centenar de operadores turísticos y medios de comunicación. El objetivo es posicionar a la región no solo como un destino de paso, sino como el epicentro de la cultura, la historia y la gastronomía.

Uno de los puntos fuertes de la intervención de Page fue su referencia a Don Quijote, destacando que el libro más leído del mundo tras la Biblia y que los escenarios en los que tiene lugar una de las historias más universales no son un mito."Hay mucha gente que piensa que La Mancha es un territorio de ficción, que es mentira. La Mancha es una región de verdad", afirmó con rotundidad.

Un destino de "alta calidad" frente al turismo de masas


El presidente manchego subrayó que, dada la distancia transatlántica, el turista brasileño no viaja a España buscando únicamente el litoral. "Ir hasta España para bañarse no es lo más razonable", señaló, defendiendo que Castilla-La Mancha ofrece el complemento perfecto a Madrid o Andalucía

Destacó que una visita a España supone una gran oportunidad para “consumir historia, cultura, civilización, monumentos, catedrales magníficas, arte y pintura" y que en este sentido, ciudades como Toledo o Cuenca son referentes de un "museo al aire libre". También definió a la región como el lugar idóneo para entender el cruce de las tres religiones (cristiana, musulmana y judía) y destacó su potencial gastronómico, especialmente en lo que a vinos se refiere.

El turismo como herramienta de paz


García-Page tambén reivindicó el papel del turismo para fomentar la paz en un contexto global tan complejo como el actual. "Probablemente lo más útil el día de mañana para ayudar a la paz es que la gente del mundo se conozca. Solo si la gente se conoce, se puede terminar queriendo. De manera que el turismo terminará siendo, con seguridad, un buen instrumento para la paz".