En un contexto en el que el Gobierno de España está barajando la implementación de un impuesto que grave los billetes de avión para fomentar el uso de transportes alternativos más sostenibles, como el tren, desde las aerolíneas están trabajando en otra línea: convertirse en un medio de transporte menos contaminante.

Siguiendo la línea marcada por la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), que aboga “por una renovación de flotas para convertir a los aparatos en más eficientes y con un menor impacto medioambiental” y el “desarrollo de biocombustibles”, las compañías españolas ya se han puesto manos a la obra.

Iberia y Repsol se alían para apostar por el biojet

Esta misma semana, Iberia (IAG) y Repsol han firmado un convenio de colaboración para el desarrollo de programas y actividades conjuntas en tres ámbitos, siendo el más relevante el de la investigación y producción de combustibles para aviación de origen sostenible, capaces de reducir la huella de carbono derivada de su combustión en vuelo.
 

Javier Sánchez Prieto, presidente de Iberia, y Josu Jon Imaz,, consejero delegado de Repsol

Javier Sánchez Prieto, presidente de Iberia, y Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol

Repsol produjo en 2020 los dos primeros lotes de biojet del mercado español en sus centros industriales de Puertollano y Tarragona, y su fabricación se extenderá a otras instalaciones de Repsol en España. Desde la compañía energética afirman que la vía actual es producir combustibles con baja huella de carbono para el sector de la aviación, donde “alternativas como la electrificación no son viables en estos momentos”.

Las otras dos líneas corresponden al desarrollo de procesos para la producción y suministro de electricidad e hidrógeno renovable que permitan descarbonizar la flota de vehículos terrestres de Iberia y a la gestión energética de las instalaciones de Iberia mediante sistemas avanzados e inteligencia artificial, así como instalaciones de autoconsumo.



La apuesta de Air Nostrum por el hidrógeno

Por su parte, la aerolínea regional Air Nostrum ha alcanzado un acuerdo con la compañía estadounidense Universal Hydrogen, para propulsar con hidrógeno su flota de turbohélices, compuesta actualmente por once ATR 72-600.
 

ATR 72 600 de Air Nostrum

ATR 72 600 de Air Nostrum

Air Nostrum se ha comprometido a la compra de once kits de conversión para su uso en toda su flota actual de turbohélices, así como a futuros aviones. Estos kits incluyen una pila de combustible de hidrógeno y un motor eléctrico que reemplaza el motor existente de la aeronave. Desde la aerolínea destacan que este sistema permite el suministro de hidrógeno en cualquier aeropuerto sin precisar de ninguna infraestructura especialmente diseñada para ello.

Junto con las conversiones de aviones, Universal Hydrogen también se encargará de ser el proveedor de servicios de hidrógeno verde a largo plazo para la línea aérea española.