La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) está en pie de guerra con los proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP) de Dinamarca e Islandia, que tienen previsto incrementar las tarifas de tráfico aéreo a partir del 1 de enero de 2023.

Desde la entidad protestan porque las tarifas que pagan las aerolíneas por cruzar el espacio aéreo administrado por estas dos ANSP —de gran importancia para las rutas por el Atlántico Norte—aumentarán un promedio del 30%. Recalcan que dicho incremento se aplicará “sin ninguna consulta, aporte o justificación”. IATA ha remitido sendas misivas a la Autoridad Danesa de Transporte, Construcción y Vivienda y a Isavia ANS pidiendo que revoquen las subidas.
 

Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas | Foto: IATA

Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas | Foto: IATA


“Este es un robo de dinero sin justificación por parte de dos proveedores monopolísticos. Debe detenerse”, ha aseverado Peter Cerdá, vicepresidente regional de IATA para las Américas. El directivo se pregunta por qué las aerolíneas deberían pagar más por un servicio que no ha cambiado y piden a ambos proveedores que se enfoquen en ser más eficientes y mantener los costes bajo control. “Si no se pueden encontrar eficiencias, entonces es hora de que estos proveedores se sienten en consulta con sus clientes para revisar las propuestas. El enfoque unilateral que se ha adoptado es totalmente inaceptable”, sentencia.

Pide, por tanto, un proceso de consulta transparente en el que se ponga a disposición de las aerolíneas información detallada sobre los aumentos propuestos, incluidas las diferencias en la estructura de costes, los datos de tráfico de los últimos cinco años y el pronóstico de tráfico para 2023.