En un contexto marcado por la incertidumbre económica en la región, el Gobierno de Turquía ha anunciado un paquete de medidas con el que pretende atraer inversión extranjera ofreciendo importantes ventajas fiscales y estabilidad.

En un encuentro con altos ejecutivos en Estambul, el presidente Recep Tayyip Erdoğan ha afirmado su intención de transformar Turquía en un "centro de atracción global", por lo que está impulsando "medidas legales, administrativas, financieras e institucionales" para mejorar la competitividad del país y "apoyar la inversión directa internacional".

El paquete, que aún debe ser ratificado por el parlamento, incluye diversas medidas que pueden atraer a grandes empresas del sector turístico, a especialistas en turismo médico y a nómadas digitales.

En concreto, se propone:

  • Exención total de impuestos sobre ingresos de fuente extranjera durante 20 años para los extranjeros y turcos que no han residido en el país en los últimos tres años.
  • Ventajas fiscales sobre los ingresos generados por la gestión de operaciones en el extranjero para que las empresas trasladen sus sedes a Turquía.
  • Exención del 100% del Impuesto de Sociedades a exportadores de servicios como el software, los videojuegos o el turismo médico.
  • Reducción del 25 al 9% del Impuesto de Sociedades para exportadores manufactureros y al 14% para el resto.
  • Exención fiscal para las actividades de intermediación en el comercio de tránsito y las transacciones comerciales internacionales pasa del 50 al 100%.
  • Ampliación de los incentivos fiscales para las instituciones que operan en el Centro Financiero de Estambul.
  • Eliminación del Impuesto de Sociedades al 95% de los beneficios procedentes del comercio de tránsito realizado fuera del Centro Financiero de Estambul.