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El Ayuntamiento de Salou, principal municipio turístico de la Costa Daurada, se ha cansado de la permisividad de la vecina Cambrils, ambos en Tarragona, ante la venta ambulante ilegal y reclama la intervención de las instancias judiciales competentes. En concreto, el gobierno municipal estudia trasladar los hechos a la Fiscalía para que se analice la existencia de un mercado de productos presuntamente falsificados que se desarrolla de forma reiterada y para que se determine si los hechos pueden ser constitutivos de delito.
Si bien en Salou llevan manteniendo una actuación sostenida para erradicar la presencia del conocido como top manta de sus calles, el municipio vecino sí que lo permite, lo que ha llevado a cientos de vendedores a concentrarse en una zona limítrofe entre ambas localidades. "La venta ambulante ilegal, permitida en Cambrils, genera un efecto llamada y acaba afectando también a Salou", aseveran desde el consistorio salouense, remarcando que personas que anteriormente ejercían esta actividad ilegal en otros municipios han encontrado en esta zona de Cambrils un espacio donde desarrollarla "de forma reiterada y aparentemente tolerada".
Desde el Ayuntamiento de Salou sostienen que esta venta ambulante ilícita perjudica directamente al comercio legalmente establecido, favorece la comercialización de productos falsificados y proyecta una percepción negativa de un entorno turístico que "lleva años trabajando para combatir este fenómeno".
El alcalde de Salou, Pere Granados, considera que "no se puede permitir que una actividad ilegal, que perjudica al comercio, la imagen de los dos municipios y la convivencia, encuentre espacios de tolerancia y permisividad en Cambrils".
En una publicación en sus redes sociales —acompañada de numerosas fotos de manteros en el paseo marítimo de Cambrils—, el primer edil se ha reiterado en su postura. "Un NO al top manta debe ser un NO rotundo y sin excepciones a la venta de falsificaciones en cualquier lugar", indica y añade que lo que está ocurriendo en el municipio vecino es "una auténtica vergüenza".
Granados ha destacado que no se trata de un problema puntual y que en dicho paseo se pueden encontrar más de 80 puestos de venta de productos falsificados el viernes por la noche y cerca de 120 el sábado, algo que, en su opinión, se realiza con la connivencia de las autoridades. "Hay una tolerancia y permisividad inaceptables por parte de quienes tienen la obligación de hacer cumplir la ley", puntualiza.



