La guerra en Oriente Próximo está teniendo un fuerte impacto en Tailandia, cuyas previsiones turísticas han sufrido una fuerte caída. Según los últimos pronósticos de crecimiento económico compartidos por el Ministerio de Finanzas, el país recibirá dos millones de turistas menos de los inicialmente previstos.

En concreto, se prevé que la llegada de turistas extranjeros alcance los 33,5 millones en 2026, una cifra inferior a la estimación anterior de 35,5 millones. Todas estas cifras siguen estando muy por debajo de los récord marcados antes de la pandemia, ya que en 2019 el país recibió 40 millones de visitantes.

Un marzo nefasto


Lo cierto es que el mes de marzo ha sido muy negativo para el turismo receptivo en el país. Según el Consejo de la Industria Turística de Tailandia (TICT), el número de visitantes internacionales cayó un 30%. La caída es especialmente pronunciada entre los europeos y los procedentes de la región de Oriente Próximo, uno de los mercados emisores más importantes para el destino.

Por otra parte, remarcan que el turismo procedente de China y Australia sigue mostrando una tendencia positiva. De hecho, el Ministerio de Turismo y Deportes está reenfocando su estrategia de marketing en atraer turistas de países que no transitan por zonas de conflicto, como China, Malasia, India y Corea del Sur, así como en nuevos mercados como Kazajistán y Polonia.