Destinos

Se añade más incertidumbre a la situación en La Española con la dimisión del primer ministro de Haití

Las autoridades y población dominicanas temen que la ola de violencia desatada en el país pueda cruzar la frontera, lo que podría amenazar la llegada de turistas

Se añade más incertidumbre a la situación de la isla de La Española. El primer ministro de Haití, Ariel Henry, ha renunciado a su cargo. Así lo ha anunciado Irfaan Ali, presidente de Guayana y presidente de turno de la Comunidad del Caribe (Caricom), esta última entidad reunida en sesión extraordinaria precisamente por la inestabilidad que vive en estos momentos Haití.

“Tomamos nota de la dimisión del primer ministro, Ariel Henry, la creación de un Consejo Presidencial de Transición y el nombramiento de un primer ministro interino”, ha explicado Ali. Dicho Consejo Presidencial estará formado por siete miembros de diferentes partidos políticos haitianos.

Concretamente, el Consejo Presidencial de Transición seleccionará y nombrará a un primer ministro interino. Posteriormente, junto con el primer ministro interino, nombrará un Consejo de Ministros inclusivo.

Reunión sobre Haití de la Comunidad del Caribe (Caricom).

Todo parece estar muy bien planificado, no obstante, la formación del Consejo y la elección de un nuevo primer ministro llevará días. Mientras tanto, Haití —sobre todo, su capital, Puerto Príncipe— se encuentra en manos de las bandas criminales, ya que Henry ni siquiera se encuentra en el país, sino que está exiliado en Puerto Rico.

Preocupación en República Dominicana


Estas bandas son, efectivamente, las que están desestabilizando Haití con secuestros, actos de violencia sexual, homicidios e incluso el reclutamiento de menores. Además, son totalmente contrarias a una posible intervención internacional. También fueron las que atacaron el principal aeropuerto del país, razón por la que el único país fronterizo de Haití, República Dominicana, ordenó el cierre del espacio aéreo entre ambas naciones.

Y es que así se encuentra actualmente una de las principales potencias turísticas de la región, República Dominicana, con un ojo puesto constantemente en Haití —despliegue militar incluido—. Las autoridades dominicanas temen que la inestabilidad pueda cruzar de país, porque, a pesar de que no haya destinos eminentemente turísticos cerca de la frontera —el único, Pedernales, se encuentra aún en desarrollo—, la violencia podría amenazar la llegada de turistas. Por su parte, el ministro de Turismo dominicano, David Collado, ha lanzado un mensaje de tranquilidad y ha asegurado que el sector no se encuentra amenazado. Asimismo, si Haití terminara por colapsar, podría provocar una crisis humanitaria casi sin precedentes.


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