Destinos

Burkina Faso inicia una cruzada contra la exhibición en redes sociales del 'turismo de voluntariado'

Burkina Faso ha aprobado un decreto que restringe la difusión de imágenes de personas en situación de vulnerabilidad mientras reciben ayuda humanitaria cuando el objetivo sea generar contenido viral. La medida pretende limitar la exposición de quienes se encuentran en situaciones de pobreza o necesidad y ha sido presentada por el propio Gobierno como una respuesta a lo que se conoce como "pornografía de la pobreza". Asimismo, el país pondría fin a la exhibición del 'turismo de voluntariado', es decir, aquel que se hace más por el 'postureo' que por la causa en sí.

La decisión llega en un contexto de creciente debate sobre la utilización de la pobreza y la ayuda humanitaria como recurso para campañas, redes sociales y contenidos de creadores. Las críticas apuntan especialmente a aquellas iniciativas que convierten el sufrimiento de las comunidades locales en un elemento visual destinado a provocar impacto, generar interacción o promocionar a quienes prestan la ayuda.

Este debate ha cobrado un especial protagonismo en España después de que la influencer Blanca Pombo retirara de sus redes un sorteo que ofrecía como premio un viaje de dos semanas a Uganda para realizar un voluntariado, con alojamiento, comidas y recogida en el aeropuerto incluidos. La iniciativa, organizada por Cooperating Volunteers, fue cuestionada por seguidores que consideraron inadecuado presentar una experiencia de voluntariado como un premio. Pombo terminó disculpándose y reconoció que la forma de comunicar la propuesta no había sido acertada, según informa ABC.

El concepto de "pornografía de la pobreza" se utiliza para describir la representación de situaciones de necesidad de forma excesivamente emocional, estética o sensacionalista, especialmente cuando las personas afectadas quedan reducidas a su condición de vulnerabilidad, frente a la presunta heroicidad del 'salvador blanco'. La práctica no es nueva y tiene antecedentes en determinadas campañas de organizaciones humanitarias que, desde las décadas de 1980 y 1990, recurrieron a imágenes de niños y comunidades empobrecidas para promover la captación de fondos.

Las redes sociales han añadido una nueva dimensión al problema, al favorecer contenidos visuales y emocionales que pueden alcanzar una gran difusión. Expertos y organizaciones humanitarias coinciden en que mostrar situaciones de pobreza puede contribuir a visibilizar determinadas realidades, pero advierten de la necesidad de preservar la dignidad de las personas y evitar que su sufrimiento se convierta en un recurso para el entretenimiento, la promoción personal o la generación de audiencia.

La medida adoptada por Burkina Faso sitúa así en el centro del debate los límites entre visibilizar la vulnerabilidad y explotarla como contenido. El desafío afecta especialmente a los viajes solidarios y a las iniciativas de voluntariado que se documentan en redes sociales, donde la experiencia de quien ayuda puede terminar ocupando más espacio que las necesidades y la realidad de las comunidades que reciben esa ayuda.

Añadir Tourinews como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora

Te recomendamos

Ver más