El sector agrario y pesquero de Baleares ha reclamado al sector hotelero una apuesta real por el producto local como vía para mitigar el impacto de la guerra en Oriente Próximo, que está disparando los costes de producción y poniendo en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones debido al alza de los precios del combustible. Agricultores y pescadores advierten de que, si no llegan ayudas en el corto plazo, el encarecimiento acabará trasladándose al consumidor.

Las organizaciones del sector denuncian incrementos de hasta el 60% en el gasóleo y del 35% en los fertilizantes, lo que está tensionando especialmente a las pequeñas explotaciones, que operan con márgenes muy ajustados. En este contexto, subrayan que el combustible representa alrededor del 35% de sus costes, una presión que podría derivar incluso en cierres si la situación se prolonga.

Según informa Última Hora, representantes agrarios han instado a hoteles y restaurantes a cumplir y reforzar la normativa que les obliga a incluir al menos un 3% de producto local en su oferta, reclamando un compromiso más firme del sector turístico, al que consideran menos afectado directamente por el conflicto internacional.

El sector también ha solicitado ayudas directas urgentes y una fiscalidad más favorable, alertando de las dificultades administrativas para activar estos mecanismos, que dependen en parte de la autorización europea. Mientras tanto, el Govern balear ha trasladado su intención de complementar las medidas estatales con un paquete autonómico.

Pese a la situación, los productores apuntan a una posible oportunidad: el encarecimiento de las importaciones podría favorecer el consumo de productos locales, reforzando su valor en el mercado y su integración en la oferta turística del archipiélago.