Opinión

¿Hay que premiar el buen servicio con una propina o el buen servicio debería ser un derecho adquirido?

Vas a un bar, pides un café y un bollo, pagas, dejas propina. Vas a tu supermercado, a tu veterinario, a tu contable, a tu médico, a tu farmacéutico y no lo haces, ¿por qué?

Vas a un bar, pides un café y un bollo, pagas, dejas propina.

Vas a una librería. Buscas un libro. Un empleado se te acerca. Durante diez minutos está recomendándote libros de la Generación Beat, y luego de escucharte cuáles son los gustos de tu amigo al que pretendes hacer un regalo, te recomienda “On The Road”, de Kerouac. Vas a la caja. Pagas. Te vas.

Vas a un restaurante, miras el menú, ojeas los precios. Ordenas. El camarero te trae lo que has ordenado. Comes. Pagas. Dejas propina.

Antes de ayer, fuiste a una tienda de ropa y un dependiente se tiró 15 minutos contigo ayudándote, sacándote prendas, asesorándote… Elegiste por fin. Pagas, les das las gracias, te largas… Piensas que ha sido una gran atención al cliente, y decides que volverás.

Vas a tu supermercado, a tu veterinario, a tu contable, a tu médico, a tu farmacéutico, a tu abogado. Pagas. No dejas propinas. Vas a tu ferretería, a tu cine, a tu panadería, a tu pescadería… Pagas, te vas.

Vas al bar de debajo de tu casa. Pides el menú del día, pagas, dejas propina. Al día siguiente, vas al McDonald’s de tu barrio, pides tu menú. Pagas. No dejas propinas.

¿Hay que premiar el buen servicio con una propina o el buen servicio debería ser un derecho adquirido de los consumidores en TODOS los sectores?

 

*Laureano Turienzo Esteban es CEO de Retail News Trends. Profesor. Infuencer Linkedin Top Voice Retail Spain. Forbes Retail 2021 Spain. Presidente de la Asociación Española del Retail. Presidente y fundador del Círculo Iberoamericano del Retail.

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