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FACUA-Consumidores en Acción se ha dirigido a la Dirección General de Consumo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 para solicitarle que abra una investigación sobre el nuevo recargo por combustible de hasta 14 euros que ha anunciado Volotea. La asociación considera que se trata de "una cláusula abusiva", contraria a la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.
Desde el 16 de marzo, la aerolínea ha introducido una cláusula a la que ha llamado "compromiso de viaje justo", en la que se otorga la capacidad de modificar el precio de los billetes ya comprados con una cantidad tasada según el precio del barril de Brent en cada momento. Así, tal y como dice en su página web, revisan los precios del mercado de combustible siete días antes de la salida del vuelo. "Si los precios suben, se aplica un ajuste de acuerdo con una tabla definida y transparente", un ajuste que puede alcanzar hasta los catorce euros si el precio del barril está por encima de los 105 dólares.
También se contempla un descuento sobre el precio del billete ya comprado —también de un máximo de catorce euros— si el barril está por debajo de los 30 dólares; mientras que si se mantiene entre los 65 y los 75 dólares, no habrá ajuste alguno.
Desde la aerolínea señalan que se trata de un mecanismo "temporal" destinado únicamente a situaciones extraordinarias, por lo que se reserva el derecho a eliminarlo en cuanto considere que dicha situación de excepcionalidad ya ha finalizado y el mercado energético se estabilice.
Posible abuso
En este sentido, FACUA señala que limitar temporalmente la aplicación de esta cláusula a "situaciones extraordinarias" puede terminar provocando que la aerolínea la elimine en situaciones en las que el barril de crudo comience su bajada de precios, por lo que el supuesto descuento del que podrían beneficiarse los usuarios sería engañoso.
Por otro lado, la asociación también indica que, dado que de forma general los usuarios no saben cuánto del precio de su billete está destinado a pagar el combustible del vuelo en cuestión, tampoco existe manera de saber si Volotea estaría repercutiendo realmente el precio de más que debe afrontar por la subida del queroseno, o si está utilizando la medida para aumentar sus márgenes de beneficio.
Además, este recargo supone también que los consumidores no pueden saber con exactitud el precio final del billete en el momento de la compra, ya que el recargo se aplica siete días antes de la realización del vuelo. Esto limita su capacidad de poder realizar comparaciones entre las distintas aerolíneas, lo que supone un perjuicio añadido para aquellos que compren con Volotea pensando que es la opción más beneficiosa para ellos y finalmente terminen pagando más que con otra compañía.
Por último, FACUA también señala que realmente no está acreditado que el combustible utilizado para el vuelo en el que se aplique el recargo se haya visto realmente afectado por la subida del petróleo, ya que podría provenir de reservas de queroseno que tenga la compañía aérea compradas anteriormente a la escalada de precios con motivo del conflicto en Oriente Medio.



