La Comisión de Transportes y Movilidad Sostenible del Senado ha aprobado una moción del Grupo Izquierda Confederal para impulsar medidas que reduzcan las ventajas fiscales y operativas de la aviación privada. La iniciativa reclama que el combustible utilizado por los jets privados tribute de forma similar al resto de combustibles de uso privado y plantea dar prioridad a la aviación comercial en la asignación de slots y otros condicionantes aeroportuarios.

La propuesta fue defendida por el senador de Ibiza y Formentera, Juanjo Ferrer, quien argumentó que los vuelos privados representan una de las formas de transporte con mayor impacto ambiental y menor eficiencia en términos de pasajeros transportados. Según expuso, estas aeronaves generan una media de dos toneladas de CO₂ por hora, lo que supone unas emisiones 14 veces superiores a las de un vuelo comercial convencional y hasta 50 veces más que el transporte ferroviario.

La moción también pone el foco en el tratamiento fiscal del queroseno. Aunque el combustible de aviación empleado en vuelos internacionales está exento de determinados impuestos especiales por acuerdos internacionales históricos, el texto considera necesario revisar estas exenciones, especialmente en el caso de la aviación privada, debido a su elevado impacto ambiental por pasajero.

Durante el debate, Ferrer vinculó la iniciativa a la lucha contra el cambio climático y recordó que fenómenos como las olas de calor extremas o los episodios meteorológicos severos están teniendo consecuencias cada vez más visibles en distintos territorios. Asimismo, señaló que la reducción de emisiones en sectores altamente contaminantes debe formar parte de las estrategias de transición ecológica tanto a nivel estatal como europeo.

La moción salió adelante con los votos favorables de Izquierda Confederal y del PNV, mientras que PSOE y PP optaron por la abstención. El texto insta ahora a promover estas medidas en España y a defenderlas también en el ámbito de la Unión Europea.