El Ayuntamiento de San Sebastián (Guipúzcoa) ha aprobado de forma definitiva la modificación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para “restringir al máximo” la concesión de nuevas plazas turísticas.

En concreto, dejará de otorgar licencias para nuevos hoteles, pensiones, apartamentos o viviendas de uso turístico, y prohíbe realizar obras de ampliación en los establecimientos ya existentes en zonas saturadas.

Una ciudad dividida en dos áreas de restricción


La nueva normativa diferencia dos niveles de actuación dependiendo de la presión turística de cada zona:

  • Zonas de suspensión general: En los barrios de Antiguo-Ondarreta, Ategorrieta-Ulia, Centro, Gros e Ibaeta, se suspende la implantación de cualquier tipo de alojamiento turístico en todas las parcelas urbanísticas, sin excepción.

  • Resto de la ciudad: En las demás áreas, la suspensión afecta específicamente a las parcelas de tipo residencial, garantizando que ningún suelo destinado a vivienda pueda ser transformado en alojamiento para visitantes.

La modificación contempla algunas excepciones como la Parte Vieja, que no se incluye en esta suspensión general porque ya fue declarada "zona saturada" en 2020, manteniendo su propia regulación restrictiva; y los campings, agroturismos y casas rurales en suelo no urbanizable, que quedan fuera de esta medida.

Con este ajuste legal, el Ayuntamiento busca evitar la pérdida de viviendas residenciales y asegurar que el crecimiento de la ciudad sea sostenible y respetuoso con quienes habitan en ella durante todo el año. “Donostia cuenta ya con un instrumento legal definitivo y pionero en el Estado que nos va a permitir una convivencia equilibrada, priorizando siempre a las y los donostiarras”, ha afirmado el alcalde, Jon Insausti.