Destinos

“No debemos caer en el error de competir contra países que se están recuperando a base de precio"

Joan Molas, presidente de la Cehat, considera que España cuenta con sus propias armas para sostener en el tiempo la bonanza turística

Hace apenas ocho años España atravesaba una auténtica crisis turística. Tras alcanzar un máximo histórico en 2007 con 58,7 millones de visitantes, las cifras empezaron a descender en 2008 y 2009. Tras tocar fondo en 2010 con 52,6 millones de foráneos cruzando las fronteras, la situación se revirtió de forma escalonada.

 En los años sucesivos se fueron batiendo todos los récords gracias al buen trabajo en la renovación de destinos, infraestructuras y alojamientos turísticos y también debido al temor de los turistas a viajar a destinos competidores directos como Egipto, Túnez y Turquía, inmersos en cambios sociales y políticos y azotados por el terrorismo.

Tras un 2017 histórico (81,7 millones de turistas), las cifras turísticas de 2018 están calcando las del año anterior, por lo que muchos ven señales de un fin de ciclo. Desde Tourinews hemos querido analizar junto a una de las voces más autorizadas del sector en España, Joan Molas, presidente de la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) la coyuntura turística actual y el grado de preocupación que debe despertar dejar de batir récords.

Pregunta (P): Consultoras como PricewaterhouseCoopers  hablan de la caída de la rentabilidad hotelera en invierno 2018/2019, ¿cómo se ve esto desde la Cehat?

Respuesta (R): Veníamos de una crisis económica del 2007 al 2014 que fue tremenda a efectos de mercado nacional y más en aquellas zonas donde prácticamente el mercado internacional era, y en algunos casos todavía es, inexistente. Dada esta coyuntura que atravesábamos, empezó una cierta recuperación en el 2015, que se vio reflejada en el 2016 y que tuvo una eclosión en el 2017 como el mejor año de la historia. En el mes de julio de 2018, las cifras que Frontur [Estadística de Movimientos Turísticos en Frontera elaborada por el Instituto Nacional de Estadística] nos mostraron que hubo una caída de llegadas internacionales de un 5% y empezó a alarmar a determinadas personas. Algunos se atrevían a hablar de cambio de ciclo o de final de ciclo, sin embargo, las cosas se fueron regularizando en agosto y ahora estamos observando que las cifras de llegadas internacionales de 2018 serán prácticamente iguales a las del 2017, con una subida/bajada de 0,5%, 0,8% o 1%.

Llegada de Turistas a España |Elaboración propia. Datos Ministerio de Turismo

P: ¿El récord mencionado ha sido posible gracias a los llamados turistas prestados?

R: Otros hablaban de que nos habían prestado entre 3 y 7 millones de turistas los países importantes como Turquía, Túnez y Egipto, por sus crisis sociopolíticas. Si nos los prestaron, bienvenidos sean, porque los hemos fidelizado y se han quedado; si no, hubiéramos caído 3 o 4 millones tras la recuperación de estos países que este año ha sido un hecho evidente, como es el caso de Turquía, y no se ha caído. Eso significa en términos generales que el año 2018 ha sido un buen año turístico y un buen año hotelero.

P: ¿Qué aspectos se pueden destacar de este 2018?

R: La recuperación del mercado nacional es un hecho, hay zonas turísticas de España como Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura, País Vasco, Asturias, Cantabria, etc. que han tenido un año mejor que el anterior. Ciudades de provincias que no son ni Barcelona ni Madrid están teniendo un excelente comportamiento desde el punto de vista turístico-hotelero, me refiero a Granada, Sevilla, Córdoba, Salamanca, Bilbao, San Sebastián, Málaga… Todo porque se están haciendo bien las cosas, porque turismo no es sólo ‘sol y playa, en el caso de Canarias; o compras y cultura, en el caso de Madrid y Barcelona. Turismo es gastronomía; es deporte; es seguridad, y España a pesar de algunos lamentables acontecimientos es un país seguro; es sanidad, porque tenemos uno de los mejores servicios sanitarios de Europa;y  es comunicaciones y tenemos una gran red tanto por carretera, ferrocarril y de aeropuertos. El conjunto hace que este sea un gran país turístico.

P: ¿Cuál es la situación actual de la rentabilidad hotelera?

R: Durante algunos años bajó la rentabilidad de forma contundente y desde aquí yo hago un homenaje porque el hotelero hizo un gran esfuerzo y supo aguantar unos años muy difíciles. Hubo zonas donde se pudo aguantar mejor que en otras, pero en términos generales el hotelero hizo un gran esfuerzo y la prueba está en que en los últimos tres años la inversión en reformas hoteleras ha ascendido a más de 4.000 millones de euros, según las cifras que las entidades financieras nos han facilitado. Tuvimos años de rentabilidades incluso negativas, el hotelero aguantó financieramente con recursos propios o con recursos ajenos y ahora se está resarciendo para recuperar estas situaciones anteriores.

P: Has comentado que se han invertido 4.000 millones de euros en reforma hotelera…

R: Es muchísimo dinero y tenemos, sin ninguna duda a nivel de relación de calidad-precio, la mejor planta hotelera de Europa. Tú no encuentras una gama de hoteles de tres y cuatro estrellas como la que tenemos en España, los servicios que damos y al precio que lo damos es francamente excelente.

P: Anteriormente hablamos de Turquía, Túnez y Egipto como competidores, ¿son los auténticos rivales o son otros "más tapados" como Marruecos?

R: Marruecos es un gran país competidor a tener en cuenta, sin ninguna duda. Además, es uno de los más seguros dentro de los países árabes. Es un país turístico importante y nos tenemos que ir acostumbrado. Hablamos de Turquía por las cifras y por la proximidad a los grandes emisores como Alemania, Reino Unido, Bélgica, Holanda, etc. pero no debemos de caer en el error o la tentación de competir contra estos países que en estos momentos se están recuperando sólo a base de precio, no podemos caer en este error cuando hemos hecho un esfuerzo importante de mejora de instalaciones, de inversión en nuestros hoteles y lógicamente estas inversiones requieren una amortización y un coste que se obtiene gracias a las cuentas de resultados, por lo cual, no debemos competir en precio.

P: ¿Cómo debemos competir entonces?

R: España tiene que seguir fidelizando a los mercados tradicionales como Inglaterra (que representa el 23% de cuota de mercado con 18 millones), Alemania, Francia, Italia, los países nórdicos y Rusia; y hemos de ir buscando mercados alternativos donde hay una gran posibilidad de captación hacia a España. Me refiero a Estados Unidos, que está teniendo un crecimiento de más de dos dígitos este año hacia España, y a otros mercados de más lejanía. Yo siempre pongo el ejemplo de Latinoamérica, donde países como Chile, Ecuador, Perú, Colombia, Brasil y México cuentan con una economía emergente y con una nueva realidad de una clase media con una capacidad económica suficiente. Hay muchas posibilidades de atraer turistas de estos países, porque somos la entrada natural a Europa, por conectividades aéreas y por idioma. Tampoco hay que olvidar a los asiáticos. Fundamentalmente, es donde tenemos que ir a pescar.

P: Pero el turismo chino no termina de eclosionar en España.

R: El turista chino no es parecido al británico o alemán que tenemos actualmente, porque busca otras alternativas. Es un turista que no vendrá a un destino concreto como Gran Canaria, Barcelona o A Coruña, vendrá al Mediterráneo o a Europa y hará circuitos y estará algunos días en una zona y otros días en otra. Busca gastronomía, busca cultura, busca salud y otro tipo de alternativas, además de la climatología y la playa. Hemos de ir pensando en la diversificación, en abrir el abanico e ir pescando en caladeros en los que todavía queda mucho por hacer. Pero eso hay que hacerlo bien, hay que facilitarles las cosas, tiene que haber conectividad aérea y, sobre todo, tenemos que hacer una gestión de visados, mientras existan, eficaz ya que España en este caso todavía tiene algunas carencias.

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