El sector del socorrismo en Baleares ha alcanzado un acuerdo que pone fin a meses de conflicto laboral y garantiza paz social hasta 2029. El II Convenio Colectivo de Vigilancia Acuática y Socorrismo, firmado en el Tribunal de Arbitraje y Mediación de Baleares (TAMIB), regulará las condiciones laborales del colectivo entre el 1 de enero de 2026 y el 31 de diciembre de 2029, aportando estabilidad a un servicio clave para la seguridad en las playas del archipiélago.

El acuerdo llega tras un verano especialmente tenso, con protestas, jornadas de huelga y un fuerte debate público sobre la falta de recursos y la precariedad del sector. El texto ha sido respaldado por las principales patronales del socorrismo y por los sindicatos CCOO, UGT y CGT, que han acudido con unidad de acción a la firma del convenio.

Desde la Confederación General del Trabajo (CGT), una de las organizaciones más críticas durante la negociación, reconocen que el convenio no satisface plenamente todas las reivindicaciones históricas del colectivo, pero se ha firmado “desde la responsabilidad institucional” para evitar un nuevo bloqueo y seguir avanzando desde dentro de las mesas de diálogo.

El Govern balear, a través de la Dirección General de Trabajo, ha valorado de forma positiva el pacto, subrayando que proporciona seguridad jurídica tanto a trabajadores como a empresas concesionarias y contribuye a mejorar la calidad del servicio. La Administración destaca que la estabilidad laboral es un factor clave para reforzar la seguridad de los bañistas en un contexto de alta presión turística.

Con este acuerdo, el sector deja atrás uno de sus periodos más convulsos y abre una etapa centrada en la profesionalización del socorrismo, la mejora de las condiciones de trabajo y la prevención de riesgos laborales, con el objetivo de consolidar un servicio esencial tratado como lo que es: un pilar de la seguridad pública en las costas baleares.