La playa, el casco histórico y un presupuesto ajustado marcan los planes de la mayoría de los pasajeros del crucero MSC Seaview, que hizo escala este miércoles en el puerto de Ibiza procedente de Barcelona. Familias, parejas y grupos de amigos, en su mayoría italianos, españoles e ingleses, aprovecharon la jornada para conocer la isla, con Talamanca y Dalt Vila entre los destinos más demandados por su proximidad al puerto.

Según recoge Diario de Ibiza, muchos viajeros llegan con una imagen previa de la isla ligada a la fiesta, la música y las playas, aunque reconocen disponer de poca información sobre qué visitar. Mientras algunos optan por excursiones organizadas, otros prefieren alquilar un coche, recorrer la costa por libre o embarcarse en rutas hacia calas del oeste de la isla, como Cala Bassa, o disfrutar de una jornada de ocio en establecimientos como Ushuaïa.

El control del gasto también condiciona la visita. Muchos cruceristas aseguran que buscan alternativas económicas para aprovechar al máximo las pocas horas disponibles en la isla. "Lona, supermercado y comemos en la playa en familia", explica una turista italiana, mientras otro pasajero británico resume su estrategia con una frase que refleja el sentir de varios viajeros: "Prefiero comer en un McDonald’s antes que sentarme a gastar".

Las compras quedan en un segundo plano frente al atractivo del litoral y del patrimonio histórico. La mayoría de los visitantes coincide en que prefiere dedicar la escala a bañarse, pasear por el casco antiguo y disfrutar del paisaje antes de regresar al barco, que continúa su itinerario por Marsella, Roma, Génova y Palermo tras su paso por Ibiza.