Escucha el artículo ahora…
El colectivo de trabajadores de Guaguas Municipales —el servicio público de autobuses de Las Palmas de Gran Canaria— reconoce encontrarse al límite de sus capacidades, superado por una creciente afluencia de viajeros para la que no hay capacidad operativa. La corta plantilla y la escasez de medios amenazan con colapsar el servicio, señalan, que se ve especialmente sobrepasado en las ocasiones en que atracan cruceros en la ciudad.
El Sindicato Unificado de Guaguas apunta a la normativa estatal que establece las tasas de reposición para plantillas de entidades locales como uno de los principales responsables de esta situación. Esa norma, entiende la central sindical, limita el crecimiento del colectivo de trabajadores de Guaguas, al vincular la contratación de nuevo personal a supuestos específicos, como las jubilaciones o bajas, "lo que nunca da opción a que la plantilla crezca como debería", afirma en Canarias 7 Gustavo Galindo, miembro del comité de empresa.
Los representantes de los trabajadores de Guaguas estiman que serían necesarios cien vehículos más y cerca de 150 nuevos conductores para poder prestar un servicio en condiciones y cubrir todos los barrios de la capital grancanaria, pues algunos, como Jinámar, ni siquiera tienen líneas que se acerquen a ellos.
La situación que denuncian estos trabajadores no es muy diferente a la que se viene dando en otros destinos turísticos como Mallorca, llegándose a plantear recientemente priorizar a los residentes con un sistema de reserva previa.
La llegada de cruceros satura el servicio
Una de las principales quejas del Sindicato Unificado de Guaguas apunta a la temporada de cruceros, cuando desembarcan cientos de visitantes y la demanda de transporte se multiplica. Señalan que en ocasiones hay hasta cuatro cruceros atracados a la vez, lo que provoca llenos en los vehículos, que no pueden recoger a todos los que aguardan en las paradas, y colapsa los accesos a la ciudad, perjudicando a los propios ciudadanos.
Otras quejas de este sindicato señalan el retraso de la puesta en marcha de la Metroguagua, una especie de tranvía sin raíles cuyas obras llevan años ejecutándose, plagadas de contratiempos e inconvenientes de todo tipo, y que han consumido muchos recursos de las arcas municipales, así como a la gratuidad de los bonos de transporte, que ha supuesto una mayor afluencia de viajeros, crecimiento que no se ha amortiguado con un adecuado aumento de recursos humanos y materiales.
Añadir Tourinews como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

