Opinión

Toca cambiar las camas: el futuro de housekeeping ya está aquí

Las camas elevables van camino de dejar de ser una mejora opcional para convertirse en un estándar imprescindible

La dirección del sector está cada vez más clara: las camas elevables van camino de dejar de ser una mejora opcional para convertirse en un estándar imprescindible.

En Baleares, su implantación ya tiene calendario obligatorio hasta 2028. La norma fija porcentajes de adaptación progresiva según la categoría del establecimiento, hasta alcanzar el 100 % en 2027 o 2028, según los casos. Además, el Govern ha activado ayudas para su compra, con subvención sobre el gasto elegible y con un importe unitario máximo de 380 euros por mecanismo.

En Canarias, el paso ya es claro: la proposición de ley establece que los establecimientos de alojamiento turístico estarán obligados a implantar camas elevables —salvo excepciones concretas— y también carros motorizados, con un calendario progresivo de cumplimiento. Además, el propio texto prevé también subvenciones para pequeños establecimientos.

Y el motivo de fondo es evidente: proteger la salud de housekeeping. Distintos textos y estudios citados en este debate apuntan a una reducción relevante de lesiones y sobreesfuerzos; incluso un estudio difundido por Meliá señala que estas camas pueden rebajar los accidentes en más de un 50 %.

Por eso, más allá de la norma, el mensaje es evidente: va a tocar cambiar las camas. No solo por cumplimiento, sino por salud laboral, prevención y eficiencia operativa del trabajo de housekeeping.


*Dionisio Ciria Pertusa es director de hotel

Te recomendamos

Ver más