Opinión
El cliente no siempre elige lo más barato, elige lo que le hace sentir que ha valido la pena
Cuando todo se iguala en precio, lo único que marca la diferencia es cómo haces sentir al cliente. Y eso es lo que se recuerda
El cliente no siempre elige lo más barato. Elige lo que le hace sentir que ha valido la pena. Y ahí es donde entra el efecto wow.
En turismo, todo está subiendo: vuelos, hoteles, alquiler de coches, restaurantes… Y al mismo tiempo, en Europa cada vez hace mejor tiempo. Muchos viajeros empiezan a plantearse quedarse en casa.
Entonces la pregunta es clara: ¿Por qué deberían elegirnos?
Hoy, más que nunca, no competimos solo en precio. Competimos en experiencia.
El efecto wow ya no es un lujo. Es una necesidad. No se trata de grandes inversiones. Se trata de detalles que sorprenden, de anticiparse al cliente, de entender qué valora de verdad, de hacerle sentir visto.
Esto aplica a todo el sector: aerolíneas, hoteles, destinos, restaurantes, villas…
Porque cuando todo se iguala en precio, lo único que marca la diferencia es cómo haces sentir al cliente. Y eso es lo que se recuerda. Y lo que hace que vuelva.
La pregunta es: ¿Estamos preparados para sorprender de verdad? ¿O seguimos ofreciendo lo mismo, esperando resultados distintos? En turismo, quien quiera ser elegido, tiene que ser recordado.
*Irene Preusser es consultora en turismo y especialista en contratación hotelera. Es la fundadora de The Preusser Company.
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