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El último regalo de Joan Miró

Acaba de salir publicado en Londres un precioso libro de mesa que cuenta la historia de 29 de los logos más reconocidos. Entre ellos figura el Sol de Miró 

Acaba de salir publicado en Londres un precioso libro de mesa que cuenta la historia de 29 de los logos más reconocidos. Entre ellos figura el Sol de Miró 

Acaba de salir publicado en Londres un precioso libro de mesa que cuenta la historia de 29 de los logos más reconocidos. Se trata de TM, The untold stories behind 29 classic logos (Laurence KingPublising). El autor, Mark Sinclair, es el subdirector de la revista Creative Review y conocido periodista de arte y diseño.

Entre los 29 logos seleccionados figura el Sol de Miró, que junto con el de Perú son los únicos que representan a un país. Sólo hay otro símbolo español, que es el toro de Osborne. El resto, los conocidos I Love New York, Coca-cola, Michelin, etc.

La mayor parte tienen al menos cincuenta o sesenta años puesto que hace falta mucho tiempo para que un logo se gane su sitio y muchos más para que se vea valorado adecuadamente.

Hace ahora treinta años que el logo fue utilizado por primera vez en la campaña publicitaria de "Todo bajo el Sol" y uno más de cuando Miró me lo concedió para el Estado sin aceptar ser pagado por el mismo, gracias a la mediación del editor Pere Serra. Fue su último regalo a España, puesto que fallecería poco después.

Desgraciadamente, tampoco están con nosotros Francesc Farreras, marchante de Miró, que fue la persona designada por el pintor para ensamblar dibujos de los que Don Juan tenía los derechos, ni mi colaborador Aurelio Torrente, que trabajó con él y que posteriormente sería director de la Fundación Pilar y Joan Miró en Palma. Tenemos una deuda de gratitud con ellos.

Cuando llega al poder el primer gobierno del PSOE, las Comunidades Autónomas solicitaban el desguace de la Secretaría de Turismo, el mantenimiento de una pequeña Unidad de Coordinación y la transferencia de los presupuestos de promoción, puesto que las competencias ya estaban siendo transferidas en todos los casos a través de los Estatutos de Autonomía, que incluían el turismo como competencia exclusiva. 

Ante la posibilidad de que la marca turística España, una de las más reconocidas, se perdiera, desde la Secretaría de Turismo se buscaron fórmulas técnicas que permitieran seguir con una promoción nacional, y en este campo, sin duda, el contar con un logo tan poderoso fue de una gran ayuda. 

El logo está compuesto de la palabra España, tal y como fue usada en el cartel que diseñó Miró para el Campeonato Mundial de fútbol en 1982, y de un sol y una estrella utilizados en un póster para la Fundación Maheght en Saint Paul de Vence con motivo del 75 aniversario del artista en 1968.

Se trata del "primer símbolo abstracto diseñado para representar a un país que se ha convertido en el logo nacional más reconocido y de mayor éxito de todos los creados", afirma Marck Sinclair, y añade: "Hoy día la familiaridad del logo nos oculta la radicalidad de la propuesta en aquellos años".

Tan radical fue la propuesta que sólo el apoyo firme y la visión del ministro Barón y del secretario Fuejo lograron superar los obstáculos que querían impedir el uso del logo por considerarlo inadecuado. 

El éxito fue inmediato, especialmente a partir de un artículo de The New York Times que señalaba que el Gobierno modernizador de Felipe González no podía haber escogido un símbolo mejor de los nuevos tiempos de España.

Entre 1984 y 1996 el uso del logo se ampliando a merchandising, papel impreso, folletos, material informativo en general, convirtiéndose, sin duda, en el logo turístico más reconocible y reconocido.

Cuando llega al poder el Partido Popular en 1996, el Secretario de Estado de Comercio y Turismo, José Manuel Fernández Norniella, que ha salido este mes de octubre en todos los medios pos gastar 200.000 euros con una tarjeta opaca de Caja Madrid, llevó a la Comisión de Subsecretarios la propuesta de suprimir el uso del logo por ser "socialista". Tuvo que intervenir el Secretario General de la Presidencia del Gobierno, Javier Zarzalejos, para imponer el sentido común y el sentido de Estado. 

Afortunadamente, una vez superada esa crisis, los sucesivos gobiernos, tanto del PSOE como del PP, han seguido manteniendo el logo como símbolo turístico de España.

Me comentaba Wally Ollins, quizás el personaje más conocido en el mundo del diseño gráfico y uno de los fundadores del concepto marca país, que el logo era al mundo del diseño gráfico lo que Chanel nº5 fue al de los perfumes. El primer perfume y el primer logo abstracto, que transformaron sus respectivos campos de actividad. 

El logo de España, el Sol de Miró, es el patrón que quieren seguir los países que intentan modernizar su imagen. Desgraciadamente para ellos, no cuentan con un Miró que les haga el trabajo.

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