Santa Cruz de Tenerife se prepara ante una eventual erupción del Teide. La ciudad diseña un plan de acción para el caso de que se de un evento eruptivo y sea necesario acoger y dar refugio temporal a población afectada procedente de otros municipios. 

"Las probabilidades de afección directa a Santa Cruz son reducidas por su localización geográfica, pero la capital insular desempeñaría un papel fundamental en la gestión logística, humanitaria y administrativa del mismo”, explica el alcalde José Manuel Bermúdez. Un comisión asiste al alcalde en la evaluación de escenarios y establacimiento de medidas para afrontar una situación de esta magnitud.

Además, Santa Cruz coordina esfuerzos con otras administraciones, caso del Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias, para seguir al alimón la actual situación, en la que se ha detectado una creciente actividad interna del volcán.“No sabemos cómo va a ser, cómo va a ocurrir ni cuándo va a ocurrir”, finalizó el alcalde, insistiendo en que la planificación preventiva es imprescindible.