En los últimos días eran tan solo rumores, pero hoy han cobrado el rango de realidad. Theresa May, primera ministra británica y líder del Partido Conservador, ha anunciado su dimisión después de fracasar en la operación salida de Reino Unido de la Unión Europea.

Según ha informado The Guardian, la dimisión de May se hará efectiva el 7 de junio, para poder recibir al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que tiene previsto realizar una visita oficial al país entre el 3 y 5 de junio. De esta manera, May concluye su mandato de tres años.

La primera ministra de Reino Unido manifestó que ha sido “el honor” de su vida servir como la segunda mujer primer ministro de Reino Unido. Con la voz quebrada, indicó que se iría “sin mala voluntad, pero con una enorme y verdadera gratitud por haber tenido la oportunidad de servir” al país que ama.

El Brexit

May enumeró los diferentes logros de su Gobierno, como la lucha contra el déficit, la reducción del desempleo o el aumento de fondos para la salud mental. No obstante, no escondió que el Brexit había marcado el final de su mandato: “Es y seguirá siendo una cuestión de profundo pesar para mí que no haya podido materializar el Brexit”.

Lo cierto es que el último intento de la líder de los conservadores por sacar adelante el Brexit colmó la paciencia de sus compañeros de partido. Y es que, May había considerado la celebración de un segundo referéndum, así como mantener con la Unión Europea una alianza aduanera temporal. Dos medidas que los conservadores no estaban dispuestos a apoyar.

Consecuencias para el turismo

La salida de Reino Unido de la UE ha traído más de un quebradero de cabeza tanto para el propio país como para el resto de naciones europeas. En el caso de España, por ejemplo, uno de los sectores más amenazados por el Brexit es el turístico, aún más si este se efectúa sin acuerdo.

La incertidumbre generada por este divorcio, ha impedido a los británicos, principal mercado emisor de turistas para España, junto con Alemania, reservar sus viajes de vacaciones, perjudicando así a las cuentas de los negocios turísticos. Incluso, una encuesta elaborada por el portal de descuentos VoucherCodes indicó que uno de cada tres británicos no viajará al extranjero durante este año, por el Brexit.

Las aerolíneas también se han visto afectadas por este proceso. De efectuarse un Brexit duro, las compañías que no estén bajo control comunitario (51% de las participaciones) no podrían seguir realizando vuelos domésticos intra-UE o conexiones con escala en Europa. Una medida que afecta directamente al holding IAG, que tiene bajo su propiedad a las líneas aéreas españolas Iberia y Vueling. Ahora, está por ver qué nuevo paso da Reino Unido para sacar adelante su divorcio con la UE.