Alrededor de 1.500 propietarios de pisos de uso turístico en la provincia de Málaga han dado de baja sus viviendas, entre 2018 y 2019. Así lo manifestó el presidente de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA), Carlos Pérez-Lanzac

Según ha informado La Opinión de Málaga, esta tendencia se debe a las exigencias, cada vez mayores, de los clientes (recepciones personalizadas o servicios accesorios) y a las rentabilidades, que han comenzado a moderarse. Ante este escenario, son muchos los propietarios que deciden alquilar sus pisos para largas temporadas, evitando así la estacionalidad del turismo. 

"No todo vale para tener una vivienda turística y la gente se da cuenta. El sector tiene una carga tributaria y a muchos no les salen las cuentas. Dan de bajas las viviendas habilitadas", manifestó al respecto Pérez-Lanzac. A su vez, reparó en que hay que organizar una gran cantidad de documentación, realizar reformas o invertir en planes de decoración, por lo que se requiere de una importante inversión inicial que, junto con la carga fiscal, hace que tener una vivienda de uso turístico en el mercado no sea tan rentable. 

En este punto, señaló que las "altas en el registro están más ralentizadas", así como que el "ritmo ha bajado una barbaridad". En la actualidad la provincia de Málaga cuenta con 36.000 pisos turísticos, mientras que la ciudad homónima con 6.000. La ocupación media de las viviendas en la provincia fue del 59% durante el año 2019.