Los pilotos de Japan Airlines han dado positivo 19 veces, en los últimos 15 meses, en los controles de alcoholemia internos, por lo que se han llegado a provocar retrasos de 12 vuelos domésticos, al tener que hacer un cambio de tripulación. Mientras, a los pasajeros se les comunicaba que los cambios se daban por “motivos de salud”.

Según ha informado El Confidencial, en agosto del año pasado, la aerolínea de bandera de Japón introdujo nuevos detectores para realizar los controles de alcohol internos. En este país, no está permitido que los pilotos beban alcohol en las ocho horas anteriores a un vuelo, aunque no existe una tasa que marque los límites, como sí ocurre en Europa o Estados Unidos.

Por el contrario, la normativa interna de Japan Airlines estipula que los pilotos no pueden beber en las 12 horas anteriores a un vuelo, aunque ahora intentan aplicar nuevas medidas que frenen el consumo de alcohol de sus pilotos. Una de ellas consiste en ampliar el tiempo de abstemia a las 24 horas previas al viaje. A su vez, los nuevos alcoholímetros pasarán a depender de los aeropuertos y no de los responsables de vuelo. 

De hecho, un piloto japonés fue detenido en el aeropuerto de Heathrowel pasado 28 de octubre, al dar positivo en alcohol -con una tasa nueve veces superior a la permitida para los pilotos de avión en Europa-, en una prueba que se le hizo antes del viaje. Había consumido dos botellas de vino y varias latas de cerveza. El pasado 25 de octubre, un comandante de All Nippon Airways, otra aerolínea japonesa, estaba tan borracho que fue incapaz de volar desde el aeródromo de la isla nipona Okinawa, provocando así el retraso de cinco vuelos.  

Algunos expertos señalan al estrés como la causa del aumento del consumo de alcohol entre estos profesionales. El especialista en aviación, Issei Hideshima, puntualizó al respecto en The Guardian que el incremento de vuelos en el país ha provocado que los pilotos disfruten de menos tiempo de descanso.  “El estrés les puede estar llevando a beber mucho. Imponer reglas estrictas no es suficiente; los pilotos necesitan tiempo suficiente entre vuelos para descansar y recuperarse”, aseveró Hideshima.