Como presidente de la AEAT, Asociacion de Empresarios de Alojamientos Turísticos de las Palmas, he tenido varías reuniones de trabajo con doña Matilde Asián, siendo secretaria de Estado de Turismo. 

Ella había trabajado anteriormente como alto cargo de la AEAT (Agencia Estatal de Administración Tributaria). Son las mismas siglas, pero en su caso significando una potestad y un impacto fiscal estatal. 

Con nuestro sector estuvo dispuesta a sentarse y escuchar, profundizar y guiar en dirección de una solución factible. Demostró ser una mujer de gran profesionalidad y con el permanente afán de llegar al grano de la problemática, sin querer reconducirlo al lenguaje político partidario.

Lamento decirlo, pero bastantes políticos que nos rodean o se mantienen a distancia, para aislarse en su monólogo de la doctrina, o meramente así a solas, defender el feudo de su potestad unitaria. 

Como cargo electo y sin sueldo me honra como presidente AEAT poder defender el interés general de la mayor parte de nuestra economía, de lo que dependen muchísimos canarios, y lo hago democráticamente desde la base y asesorado por mi directiva, que somos 14 personas.

Me alegro que, desde el actual Gobierno Central, hayan dado continuidad a respetar y valorar a una persona como doña Matilde, que ha hecho su trabajo con gran capacidad y entrega para consensuar el buen criterio común.

Si reinara aquel afán de dialogar y, dentro de la profesionalidad y criterios éticos, de buscar soluciones para los temas candentes en el sector turístico y otros, se evitarían muchos disgustos y retrasos en la efectiva gestión, tan necesaria.

¡Enhorabuena doña Matilde!