Marruecos no es un destino LGTBI-friendly. En el país africano el artículo 489 del código penal, introducido en 1962, condena "los actos licenciosos o contra natura con un individuo del mismo sexo? con penas de hasta 6 años de prisión y multas de 20 a 100 euros. Desde entonces, más de 5.000 homosexuales han sido sentenciados por mantener relaciones con personas del mismo sexo. En los últimos años, medios de comunicación de todo el mundo se han hecho eco de las acciones contra el colectivo por parte de la justicia y los ciudadanos. El último caso se registró la semana pasada:

Dos adolescentes, de 16 y 17 años, fueron detenidas el pasado jueves en Marrakech por darse un beso, después de que alguien de su entorno las delatara ante las autoridades. La mayor de ellas ha sido trasladada a la prisión local de Boulahjaraz, mientras que la menor ha sido enviada a un centro de menores.

No es el primer caso del que se tiene noticia este año. El 9 de marzo, cinco hombres entraron en la casa de un homosexual en el municipio de Beni Melal, en el centro de Marruecos, y le golpearon y exhibieron en la calle junto a su pareja. Aunque dos de los cuatro agresores fueron condenados a dos meses de prisión, salieron en libertad condicional. Una de las víctimas, que se atrevió a denunciar la agresión, se enfrentó a cuatro meses de cárcel. 

En 2013 otro caso también indignó a la comunidad internacional. En esa ocasión, dos jóvenes marroquíes fueron detenidos en Nador, al noroeste de Marruecos, cerca de Melilla) por publicar en Facebook una fotografía en la que aparecían besándose. Fue una Asociación Nacional Marroquí de Derechos la que detectó la foto en la red social y puso el caso en manos de la Fiscalia.

Pero esto no afecta solo a los locales. En 2014, un turista británico, Ray Cole de 69 años, fue condenado a cuatro meses de prisión tras ir a visitar a un joven marroquí al que había conocido por Internet. Debido a la presión internacional, finalmente fue puesto en libertad. 


Otros destinos tampoco son aptos para visitantes de la comunidad LGTBI. En 73 países del mundo la homosexualidad aún se considera delito: Nigeria, Egipto, Arabia Saudi, Rusia, Irán e Indonesia, según el informe anual de la Asociación Internacional de Gays, Lesbianas, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales (ILGA) son los que reprimen más al colectivo. Además, en 13 países o parte de ellos: Afganistán Arabia Saudi, Brunei, Irán, Irak, Mauritania, Nigeria, Pakistán, Qatar, Siria, Somalia, Sudán y Yemen las relaciones entre personas del mismo sexo pueden ser castigadas con penas de muerte y estas, en la mayoría de los casos, son ejecutadas a través de la lapidación.